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Semblanza de Daniel E. Vaz Amy

 
Definido por sus amigos como un emprendedor tenaz, un pensador estratégico, un reconocedor de talento y un trabajador incansable, Daniel Vaz falleció a la edad temprana de 44 años.
Daniel había ingresado en el Banco Central del Uruguay a los 18 años en 1971.
Comenzó su carrera como mensajero y llegó a desempeñarse como Gerente del Área de Investigaciones Económicas. Luego de obtener el título de Economista, Daniel consigue su traslado al Área de Investigaciones Económicas, desde donde se apoya su aspiración de continuar sus estudios, financiando el curso de Maestría que llevó a cabo en 1985 en el Centro de Estudios Macroeconómicos (CEMA) en Buenos Aires. En 1986 asciende a
Jefe de Sección, cargo en el que permanece hasta el año 1988 cuando comienza sus estudios de doctorado en la Universidad de California, en Los Ángeles. En 1989 se le otorga un cargo de Economista A4. A lo largo de su carrera en la UCLA, Daniel se
dedicó a estudiar las crisis financieras regionales, particularmente las crisis bancarias uruguayas, sobre las cuales comenzaría a trabajar en su tesis con la dirección de su tutor
y amigo Axel Leijonhufvud.
En 1991, el Banco Central del Uruguay lo designa Gerente de Área de Investigaciones Económicas. A lo largo de su período a cargo del área, Daniel se embarcó en una política activa de capacitación de funcionarios, promoviendo el estudio en el exterior de un número sin precedentes de estudiantes que hoy ocupan posiciones de primer orden tanto en el sector público como en el sector privado. Asimismo, Daniel mostró una vocación de transversalidad al aplicar el capital humano de su área para apoyar activamente no solamente a todas las líneas de negocio del Banco Central del Uruguay, sino que también para fortalecer los vínculos del Banco Central con otras agencias de gobierno y con el sector privado.
Fue un gran motivador, impulsando con pasión el estudio de los temas bancocentralistas, tantos los monetarios propiamente dichos como los vinculados a la regulación financiera. Obsesionado por el rigor científico y la perspectiva estratégica supo contagiar y orientar a las nuevas generaciones de economistas -tanto del banco como de fuera de él- hacia la excelencia, promoviendo los estudios de posgrado en el
exterior, los foros de discusión y el trabajo en equipo.
Docente apasionado, Daniel instaló en las cabezas de sus estudiantes la perspectiva de estudiar en los mejores centros del mundo. Daniel invirtió todos sus recursos de red para asegurar que ellos tuvieran acceso a las mejores universidades posibles. De esa breve pero intensa cosecha, muchos economistas se han destacado en diversos campos de la economía tanto a nivel doméstico como a nivel internacional.
En su carrera, Daniel no sólo fue un usuario intensivo de la Biblioteca Especializada, sino que fue uno de sus principales impulsores. Bajo su administración se dio uno de los períodos de mayor crecimiento de la colección de libros. Desde la gerencia dedicó buena parte de su tiempo a organizar y hacer crecer la biblioteca técnica del banco, sabedor de que en aquellas épocas -donde aún no se vislumbraba la penetración de Internet- los libros de papel imprenta eran la principal fuente de conocimiento. Y a su impulso, poco a poco la biblioteca especializada del BCU se fue transformando en el referente nacional imprescindible para los profesionales de la economía, principalmente en las disciplinas bancocentralistas pero no solamente en ellas.
Daniel significó mucho para muchos dentro y fuera del Banco Central del Uruguay. Para dar una idea de la forma que se le veía como ser humano es necesario contar la anécdota de su tesis. Daniel fallece con su trabajo de tesis inconcluso. Un grupo de sus amigos del Banco Central del Uruguay se encargará de la compilación de ese trabajo y, con la colaboración de su tutor, de lograr la aprobación póstuma de su tesis doctoral y la obtención de su tan deseado título de Doctor en Economía.
Hoy, a 20 años de su fallecimiento- y como lo demuestra esta iniciativa de darle su nombre a la Biblioteca Especializada del BCU- , su persona vive en la memoria de su familia, compañeros y amigos y en la realidad presente de la Biblioteca Especializada y del Banco Central del Uruguay todo.