
Durante el tercer trimestre de 2012 se mantuvo el contexto de incertidumbre en las economías de los países desarrollados, lo que mantuvo las tasas de referencia internacionales en niveles reducidos, con el consiguiente impacto sobre los resultados de los bancos. En efecto, la rentabilidad promedio del año móvil cerrado en setiembre de 2012 fue de aproximadamente 1,4% sobre activos, aunque dicho promedio presenta una dispersión importante (s = 2,5%) entre las distintas instituciones.
La situación de solvencia de las instituciones financieras radicadas en Uruguay continúa caracterizándose por dos particularidades. La primera es el excedente de capital, lo que hace que el mismo se sitúe holgadamente por encima del mínimo que exige la regulación prudencial (en promedio 2 veces el requisito regulatorio). La segunda está constituida por el régimen prudencial de previsiones estadísticas establecido por la SSF, el que prevé que los bancos asuman pérdidas de cartera en el auge del ciclo económico para crear un fondo que permita hacer frente al aumento de la morosidad sin necesidad de conseguir capital adicional en los momentos de recesión. En este entorno, los test de estrés elaborados por la SSF dan cuenta de que el sistema bancario, en promedio, soporta un escenario de crisis severa manteniendo un nivel patrimonial razonablemente adecuado.
En el tercer trimestre de 2012 el crédito al sector privado residente presentó un aumento poco significativo. Los créditos denominados en pesos (reajustables y no reajustables) se incrementaron en $ 3.257 (3,2%) millones mientras que los otorgados en moneda extranjera disminuyeron U$S 16 millones (0,3%). Ajustando las cifras por el efecto del castigo de créditos y tomando las diferencias en cada moneda el aumento global del crédito en el trimestre representa un 0,2% del PIB. En el año cerrado a setiembre de 2012 los créditos al sector privado residente en moneda nacional aumentaron $ 15.855 millones (18,1%), mientras que los otorgados en moneda extranjera se incrementaron en U$S 831 millones (16,3%), representando dichos aumentos un 2,7% del PIB. A pesar de este último crecimiento, la morosidad del crédito se mantiene estable en niveles históricamente bajos, situándose en torno a valores del 2,5%, y el endeudamiento de las familias con el sistema bancario se mantiene aún en niveles reducidos (5,6%). Si se excluye del cálculo los créditos del Banco Hipotecario del Uruguay la morosidad media del crédito es aún más baja (1,6% para el total y 3,4% para el crédito a las familias). Sin perjuicio de lo anterior, la morosidad del crédito a las familias exhibe una tendencia creciente en el último año (2,3% a setiembre de 2011) cuyo aumento se explica en un 70% por una institución.
Por su parte, los depósitos del sector no financiero privado en dólares mostraron un incremento de $ 752 millones en el trimestre (4,6%) y U$S 2.355 (16,0%) millones en el año móvil cerrado al 30 de setiembre de 2012, mientras que los denominados en pesos se redujeron en $ 1.390 millones (1,2%) en el último trimestre, aunque aumentaron $ 14.230 millones en el último año móvil (14,8%). Una de las características remarcables de la captación de ahorro sigue siendo su elevada liquidez, dado que los depósitos a la vista y en caja de ahorro constituyen una proporción cercana al 85% del total. En la medida que la demanda de crédito mostró cierta debilidad en el último trimestre, el aumento de depósitos que se verificó en dicho período fue canalizado principalmente a la colocación de saldos en BCU (en medida no despreciable debido al incremento de los requisitos de encaje que fueron incrementados en mayo) y a la compra de valores públicos.
Respecto al sistema de ahorro previsional, el total de los fondos que el mismo acumula asciende a $ 191.352 millones (aproximadamente 18% del PIB), al tiempo que muestra un número cercano a 1.130.000 de afiliados al 30 de septiembre de 2012 y presenta una rentabilidad neta anual proyectada en UR que asciende a 3,9%. Analizando dicha rentabilidad neta proyectada en base al resultado obtenido en UR en los últimos 5 años, se observa que la misma asciende a 0,7% anual, lo que es razonable dado el perfil de riesgo que asumen los fondos previsionales y el contexto de fuerte crecimiento del valor de la UR en el período (determinado por el desempeño del Índice Medio de Salarios calculado por el INE). Si se tiene en cuenta que en los cinco años que cierran el 30 de setiembre de 2012 el valor de la UR se incrementó 4,3% anual promedio por sobre la inflación, puede deducirse una rentabilidad neta proyectada en base a los últimos cinco años de aproximadamente 5% en términos reales.
El mercado de valores presentó en el tercer trimestre de 2012 un descenso de sus operaciones de 9% en el mercado primario y de 3% en el mercado secundario, lo que en función del tamaño de uno y otro hizo que el total operado disminuyese aproximadamente 8% respecto al trimestre anterior. En el tercer trimestre de 2012 las nuevas emisiones de empresas fueron de escasa significación (U$S 5 millones de obligaciones negociables de largo plazo).
Por último, las empresas de seguros tuvieron ventas que crecieron en términos reales un promedio de 13% respecto al año anterior, situándose la prima emitida neta del último año móvil en U$S 1.000 millones (2% del PIB) y la del tercer trimestre de 2012 en U$S 264 millones. Las principales ramas en cuanto a volumen de primas en el año cerrado a setiembre fueron la rama de seguro de vehículos (29,7% de primas), la de accidentes de trabajo (24,9%), vida (14,3%) y vida previsional (13,3%).
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