Transferencias y Giros

La transferencia es una operación por la que una persona (“ordenante”) da instrucciones a su Institución Bancaria para que, con cargo a su Cuenta, envíe una determinada cantidad de dinero a la Cuenta de otra persona (“Beneficiario”) en la misma institución o en otra.

También son consideradas transferencias bancarias por ejemplo, aquellas en las que la orden de envío especifica que los fondos se entreguen en efectivo al beneficiario. O aquellas en las que el ordenante paga en efectivo en la ventanilla de la entidad para su posterior envío a la Cuenta del destinatario, en otra Institución. Estas últimas se llaman otras órdenes de pago o giros.

Tipos de transferencias

Las transferencias se pueden clasificar por área geográfica en:

• Transferencias nacionales – se llevan a cabo dentro del territorio nacional, donde se encuentra el ordenante y el beneficiario de la transferencia

• Transferencias internacionales - el ordenante y el beneficiario se encuentran en diferentes países

Tenga en cuenta que las transferencias al exterior no son inmediatas por lo que es aconsejable confirmar en la institución financiera cuándo será recibida por el beneficiario. La normativa bancocentralista obliga a todas las instituciones que realicen transferencias, a recabar información para prevenirlas de ser utilizadas en el lavado de activos y financiamiento del terrorismo. En este sentido, se debe recabar información del titular u ordenante, incluyendo identificación y número de Cuenta.
 
Transferencias que se pueden realizar a través de empresas no bancarias

Además de los bancos, estas instituciones están autorizadas a realizar transferencias domésticas o giros:
o Redes de Pagos
o Casas de cambio
o Administradoras de Crédito
o Empresas de Servicios Financieros
o Empresas de Transferencias de Fondos

Además de los bancos, estas instituciones están autorizadas a realizar transferencias internacionales:

o Empresas de Servicios Financieros
o Empresas de Transferencias de Fondos

Comisiones

Las transferencias son un servicio financiero por el que normalmente se cobran comisiones. Casi todas las entidades cobran un porcentaje del importe de la transferencia, pero fijan una cantidad mínima a cobrar.
Si usted utiliza este servicio, le conviene comparar las tarifas de varias instituciones. Las transferencias realizadas a través de Internet suelen ser mucho más económicas y en ciertos casos son gratuitas.
Al ordenar la operación, el cliente debe ser informado de los costos, para que pueda aceptarlos de forma expresa.