29 de octubre de 2025

Presentamos la Moneda Conmemorativa del Bicentenario de la Independencia

Una pieza única que rinde homenaje a uno de los hitos fundacionales de Uruguay

En el marco de la conmemoración de los 200 años de la Declaratoria de la Independencia y en adhesión a las celebraciones de este acontecimiento, el Banco Central del Uruguay (BCU) presentó la “Moneda Conmemorativa del Bicentenario de la Independencia de 1825”, una pieza que rinde homenaje a uno de los hitos fundacionales de la nación. 

La moneda, con forma cuadrada, está acuñada en plata 900, con un tamaño de 33 milímetros de lado y un peso de 12,5 gramos. En su anverso luce el Monumento a la Independencia Nacional, ubicado en el departamento de Florida e inaugurado en 1879; en su reverso, un detalle del cuadro Asamblea de la Florida, del artista Eduardo Amézaga.  

El diseño se completa con la leyenda “De hecho y de derecho, libre e independiente”, cita de la primera de las leyes promulgadas en la histórica declaratoria. 

 
La presentación contó con la participación del presidente del Directorio del Banco Central, Guillermo Tolosa, la vicepresidenta Ana Claudia de los Heros, el director Julio Luis Sanguinetti y el secretario general Jorge Christy. 

Durante el acto, encabezado por el director del Banco Central, Julio Luis Sanguinetti, junto al Director Nacional de Educación, Gabriel Quirici, quien además preside el Comité Ejecutivo de la Comisión del proceso de creación de la República Oriental del Uruguay y la integrante de la Comisión Honoraria Asesora en Materia de Billetes y Monedas, Elizabeth Oria, se compartieron distintas visiones y enfoques acerca de la pieza en cuestión y el hito que conmemora. 

Sanguinetti destacó la relevancia simbólica de la moneda: “En un mundo digital, la materialidad a veces tiene trascendencia. Seguimos siendo, en muchos sentidos, seres materiales. Y además la moneda refleja una simbología muy particular, porque los símbolos trabajan con la identidad nacional. La moneda es representante de la confianza que el país tiene y del reconocimiento que los demás le dan. Por eso hemos visto cómo el peso se ha ido revalorizando a lo largo del tiempo. Y creo que esta estabilidad que hoy tiene Uruguay es muy importante; debemos seguir construyéndola sobre estos hitos que quedan para las futuras generaciones”.  

Quirici subrayó la estrecha relación entre historia y desarrollo económico, recordando que “las monedas son muy importantes en la historia de la construcción de la identidad”. Señaló que la numismática fue una herramienta clave para representar el poder y la memoria colectiva antes de la era tecnológica, y que el Bicentenario invita a valorar la diversidad que dio origen a la sociedad uruguaya. En esa línea, sostuvo que el estudio de la historia económica y social “nos devuelve una perspectiva de aquella sociedad y de aquella economía conformada por diversas corrientes, interacciones y mercados”, una pluralidad que sigue sustentando la identidad democrática del Uruguay contemporáneo.  

Por su parte, Elizabeth Oria explicó que la decisión de mostrar solo detalles de las piezas respondió a criterios técnicos y estéticos, especialmente por tratarse de una moneda con forma cuadrada —la primera en Uruguay—, un diseño también poco frecuente a nivel mundial. 

El acto contó además con la presencia de exdirectores del Banco Central: Mario Bergara (expresidente y actual intendente de Montevideo), Diego Labat y Washington Ribeiro (expresidentes), y Martín Inthamoussu (exvicepresidente). También participaron el director general de Secretaría del Ministerio de Educación y Cultura, Carlos Varela, el director de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Marcel Suárez, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, John Pérez, y el expresidente de la República, Julio María Sanguinetti.

El cierre de la presentación estuvo a cargo del coro Notas del Tesoro, integrado por funcionarios actuales y retirados del Banco Central.  

Con una emisión limitada de 1.500 ejemplares, la moneda podrá ser adquirida próximamente por coleccionistas y público en general, incorporándose así a la tradición numismática del BCU​, que preserva la memoria histórica del país a través de sus emisiones especiales.​