En función de estos antecedentes se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria: En el año cerrado a enero 2020 la variación interanual del IPC se ubicó en 8,89%, una disminución de 0,53% respecto a diciembre. La inflación subyacente, medida por el indicador de exclusión IPCX, descendió en su medición interanual desde 8,41% a 8,11%. Este descenso de la inflación se viene dando en un marco de consistencia de las políticas macroeconómicas, con el cumplimiento de las metas fiscales planteadas en el presupuesto nacional y donde tanto los ajustes anuales de las tarifas públicas como las pautas de ajuste salarial han sido consistentes con una senda de inflación convergente al rango meta.
Asimismo, la variación mensual anualizada de la tendencia-ciclo (esto es eliminando los factores estacionales) de todos los indicadores de inflación subyacente se desaceleró en el margen y se ubicó en guarismos compatibles con el rango meta. Así, el promedio de los indicadores pasó de situarse en 6,4% en diciembre a 5,7% en enero.
La dinámica de IPCX se explica por la evolución de precios de los bienes transables de exclusión (TX) y en mayor medida por los no transables de mercado (NTX). La desaceleración en el margen de TX se explicó por servicios diversos (pasaje de avión y alojamiento de hotel) y por alimentos transables. Por su parte, el descenso en NTX se observó en prácticamente todos sus componentes, con excepción de panes y cereales.
El promedio de los indicadores de expectativas de inflación para el horizonte de política (24 meses) aumentó en el margen, pasando de 7,2% en diciembre a 7,4% en enero. Esto se explicó principalmente por la mediana de las expectativas de inflación de los empresarios, que aumentó 50 puntos básicos y se ubicó en 9,0%. Paralelamente, la mediana de expectativas de inflación de los analistas (recopilada por el BCU) se redujo levemente en el margen y se situó en 7,0%.
En enero la Tasa a un día (T1D) del mercado de dinero operó cercana a la TPM, promediando 4,4%, en un contexto de marcada liquidez tras la liberación de encajes y la concentración de vencimientos de LRM. En este marco, el stock promedio de Instrumentos de Sintonía Fina, estuvo próximo a los 8.000 millones de pesos en enero, siendo todas las operaciones de esterilización.
Las tasas de la curva de rendimientos de Letras de Regulación Monetaria (LRM), presentaron un nuevo ajuste a la baja (17Pbs.) en enero, el cual fue más notorio en el tramo de un año (41 Pbs.), esta reducción acumula casi 400 Pos desde el cambio de instrumento de Política Monetaria en setiembre de 2020. Dada la liquidez existente, se puede esperar mayores reducciones en el rendimiento de estos instrumentos. El circulante de LRM se mantuvo relativamente estable, cerrando enero en 290.000 millones de pesos, verificándose un incremento de las integraciones en dólares, las cuales alcanzaron los 150 millones de dólares en el mes, señalando un cambio de portafolio hacia la moneda nacional.
Las tasas activas a empresas en moneda nacional se redujeron levemente, con información de diciembre, promediando 11,7%. A su vez las tasas activas a empresas en moneda extranjera también presentaron un ajuste a la baja, alcanzando un 3,2% en el promedio en diciembre.
El Comité valora positivamente el efecto de los cambios implementados en el marco de la política monetaria.