Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria: La inflación interanual continúa fuera del rango meta: el Índice de Precios al Consumo (IPC) se ubicó en 9,56% en julio de 2022, acelerándose levemente con respecto a la elevada inflación de los últimos meses. Este resultado se debe principalmente a la evolución de los precios de alimentos, como Panes y cereales y Comidas y bebidas fuera del hogar.
La inflación subyacente interanual se incrementó de 9,71% a 9,98%, explicada por la evolución de los precios de los bienes transables y los no transables de mercado que recogen el impacto de los precios internacionales. Adicionalmente, en los precios de los bienes transables de exclusión incidió la reversión de las medidas temporarias del Gobierno implementadas en productos panificados y de carne con el objetivo de reducir las presiones al alza de estos precios en los meses anteriores.
Según los modelos de proyección de corto plazo, la inflación subyacente se mantendría en el entorno de los niveles actuales, ante cierto aumento de los precios de los bienes no transables contrarrestado por una caída de los precios de los bienes transables.
En julio el promedio de los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses mostraron un aumento muy leve para el horizonte de política monetaria (HPM), ubicándose en 7,30% (desde 7,27% en junio y 7,23% en mayo). Entre los agentes económicos, la mediana de expectativas de los analistas fue de 6,9% y la mediana de los empresarios se mantuvo estable en 8%.
El Banco Central del Uruguay (BCU) cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la TPM, de manera que la tasa a un día del mercado de dinero (T1D) operó en torno a 9,75% a partir del último anuncio realizado (6 de julio de 2022).
El circulante de instrumentos de sintonía fina (ISF) aumentó en julio, con un promedio de 11.700 millones de pesos. La intervención del BCU en el mercado de dinero a un día se redujo durante las últimas semanas, representando el 29% de los montos operados de julio. Sin embargo, en agosto se ha ubicado en 46%, pautada por intervenciones de inyección, que se realizan principalmente a un día.
La curva de rendimientos (CR) de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) ajustó al alza en 25 puntos básicos en julio, con un promedio de 10,4% y con alta proporción en los tramos cortos. Asimismo, en el transcurso de agosto se registran incrementos adicionales de tasas en torno a 30 puntos básicos para los nodos licitados.
En junio la tasa pasiva promedio al Sistema No Financiero (SNF) se incrementó con un promedio de 8,1%. La tasa activa en moneda nacional (MN) a empresas también continuó en aumento, ubicándose en 12,2%, mientras que la tasa activa en Moneda Extranjera (ME) promedió 3,1%, manteniéndose en un nivel reducido.
El crédito en MN se desaceleró en términos reales, tras el importante incremento del cuarto trimestre de 2021. Este comportamiento se reflejó principalmente en el crédito concedido a empresas y en menor medida en el crédito al consumo, mientras que en ME continuó mostrándose dinámico.
En julio, el peso se depreció 3,3% en promedio (2,7% punta), sin concretarse intervenciones del BCU en los mercados spot y a plazo, más allá de las ventas forward pactadas tiempo atrás con empresas públicas.
El agregado M1' frenó la fuerte desaceleración observada en el primer semestre al presentar una variación interanual promedio de 3,6% en julio. Esto se reflejó principalmente en el comportamiento de los depósitos líquidos. Los depósitos en ME del sector no financiero residente continuaron dinámicos, mientras que los bancos a nivel agregado mantuvieron su posición en ME y el portafolio del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) según monedas se mostró relativamente estable.
Las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAPs) canalizaron salidas de divisas de no residentes a través de la compra de bonos globales, para lo cual adquirieron dólares en el mercado de cambios, al tiempo que la tenencia de títulos locales por parte de no residentes se mantuvo reducida.