Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria.
La inflación se redujo nuevamente en el año cerrado a julio y continúa dentro del rango meta. La inflación headline (4,79%) se ubicó 4,8% por debajo de su registro el mismo mes del año pasado y en su nivel más bajo de los últimos 17 años. Este descenso se ve en Frutas y verduras, debido a la normalización de la oferta, y en los Administrados, como consecuencia de la baja en el precio de los combustibles.
La inflación subyacente se redujo de 5,15% a 3,99%, magnitud similar al índice de Precios del Consumo (IPC), como resultado de la desaceleración de los bienes transables (de 2,74% a 1,05%) y de los no transables (de 8,10% a 7,57%). En el caso de los transables, se observaron caídas de precios de todos sus componentes: Carnes y Pescados, Bienes manufacturados no comestibles, Alimentos y Bebidas diversos, y Servicios transables. En los bienes no transables se desaceleran principalmente las categorías Panes y cereales y Comidas y bebidas preparadas fuera del hogar y, en menor medida, Bienes y servicios diversos.
En julio, el promedio de los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses se mantuvo estable en 7,10%. Se destaca la reducción lenta pero continua en la inflación esperada por los analistas y el resultado de la encuesta de expectativas de empresarios, donde la mediana se mantuvo constante, pero la media exhibe un descenso respecto a la medición anterior. Las proyecciones para octubre de 2023 ubican a la inflación headline en 3,82% y a la inflación subyacente en 3,55%, descenso que estará pautado por el efecto del clima sobre el precio de los alimentos y por los resultados de la ronda de negociación salarial.
EI BCU cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM), de manera que la tasa a un día del mercado de dinero operó en torno a 10,75%, a partir de la reducción resuelta por el Comité de Política Monetaria (COPOM) el 6 de julio de 2023.
El stock neto de instrumentos de sintonía fina (ISF) se redujo en julio, promediando $ 3.703 millones (esterilización), mientras que en junio se ubicó en $ 6.999, en un contexto de mayor demanda de Letras de Regulación Monetaria (LRM). Los depósitos en Moneda Extranjera (ME) del Sector No Financiero (SNF) se mantuvieron en torno a sus valores previos, al igual que la conformación del portafolio del Fondo de Ahorro Previsional según monedas. Por su parte, los bancos privados, a nivel agregado, incrementaron su posición en moneda extranjera, lo que se explicaría principalmente por sus resultados en ME.
La curva de rendimientos de LRM ajustó a la baja y pasó de promediar 11,0% en junio a 10,6% en julio. Asimismo, la curva se mantuvo invertida, con tasas comprendidas entre 10,8% y 10,0% en los nodos de 30 días y dos años respectivamente.
La tasa pasiva promedio al SNF se ubicó en 9,3% en junio (última información disponible), registrando un incremento de 39 puntos básicos al cierre del mes, tasa que no incorpora la última baja de Tasa de Política Monetaria (TPM). La tasa activa en Moneda Nacional (MN) promedio a empresas se redujo nuevamente como resultado de una disminución de todos los tramos que la componen. Asimismo, la tasa activa en ME se incrementó a 6% en julio, reflejando el comportamiento de la tasa de la FED.
El crédito en MN continuó dinámico en términos reales, impulsado por el crédito a empresas e hipotecario. En este marco, el multiplicador monetario se mantuvo en su máximo histórico de 2,9. Asimismo, el crédito otorgado en ME continuó con tendencia de crecimiento.
En el promedio de julio, el peso se apreció 0,8%, comportamiento que se observó en otras monedas de la región, al tiempo que el índice de dólar global se debilitó. El agregado M1' creció a una tasa de 8,2% interanual en julio, con una estimación de crecimiento desestacionalizado a una tasa cercana a 1,8% nominal para el tercer trimestre (similar al segundo trimestre). Por su parte, el grado de monetización (medido a partir de este indicador) se mantuvo en torno de 11,5%.