Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria.
La inflación se ubicó en 8,05% al cierre de enero observándose un descenso desde el pico en setiembre de 2022. Asimismo, las expectativas de inflación han iniciado un proceso de convergencia.
La inflación subyacente se incrementó de manera leve, ubicándose en 7,46% interanual, explicada por la suba de los precios de los bienes transables. En menor medida, también se observó un ligero incremento en la inflación de los bienes no transables. Dentro de ambos componentes se observan señales de desaceleración de la inflación con excepción de componentes más volátiles como Frutas y verduras, que sufren el impacto de la sequía, al igual que Carnes y pescados y Comidas y bebidas preparas fuera del hogar. La política monetaria y los precios internacionales relevantes para la inflación uruguaya contribuyen a moderar las presiones inflacionarias.
En enero, las expectativas de inflación de los analistas para el horizonte de política monetaria (HPM) se redujeron por segundo mes consecutivo a 6,6% (desde 6,8% en diciembre), hecho que no se observaba desde mediados de 2021. El promedio simple de los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses se redujo levemente ubicándose en 7,18% en enero (desde 7,23% en setiembre de 2022).
El Banco Central del Uruguay (BCU) cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la TPM, de manera que la tasa a un día del mercado de dinero operó en torno a 11,5% a partir del último anuncio realizado (30 de diciembre de 2022).
El stock neto de instrumentos de sintonía fina (ISF) se mantuvo algo por encima de diciembre, ubicándose en 6.055 millones de pesos en el promedio de enero. El circulante de Letras de Regulación Monetaria (LRM) continuó con tendencia de crecimiento alcanzando niveles previos a la operación de emisión y canje junto con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en febrero de 2022. En la segunda semana de febrero se realizó una nueva operación, que se integró 77% en títulos y permitió reducir el circulante de LRM en $ 9.626 millones (3% del total). La intervención del BCU en el mercado de dinero a un día se redujo representando el 15% de los montos transados en lo que va del año (hasta el 12 de febrero de 2023). El BCU intervino principalmente para esterilizar liquidez.
La curva de rendimientos de LRM mostró forma plana en enero con un promedio de 11,9%. En febrero el BCU licitó durante la primera semana y se retiró del mercado durante la operación de emisión y canje señalada con anterioridad. En las licitaciones de febrero previas al canje, la curva ajustó a la baja en torno a 40 puntos básicos y se invirtió, registrándose una importante demanda en los tramos más largos (90 días; uno y dos años).
En enero, la tasa activa en Moneda Nacional (MN) a empresas continuó en aumento, ubicándose en 15,4% (datos preliminares), mientras que la tasa pasiva promedio al Sector No Financiero (SNF) se mantuvo en 8,9%, mostrando una tendencia creciente hasta diciembre. La tasa activa en Moneda Extranjera (ME) ajustó al alza tras los incrementos de tasa de la FED, promediando 5,5%.
El crédito en MN y ME se mantuvo dinámico a diciembre. El crédito en MN fue impulsado principalmente por el segmento al consumo, mientras que en ME se observó mayor dinamismo principalmente en el sector agropecuario.
En enero, el peso se apreció 3,5% respecto al cierre de diciembre, mientras que en el promedio mensual se depreció 0,8%. La tendencia a la baja del tipo de cambio se observó en otras economías de la región, al tiempo que el índice de dólar global se redujo. En lo que va de febrero, el peso se depreció 1,2% punta (datos al 10 de febrero). No se concretaron intervenciones del BCU en los mercados spot a plazo y las ventas forward pactadas con empresas públicas finalizaron en diciembre 2022.
El agregado M1' creció a una tasa de 1,5% interanual en el promedio de enero, algo por debajo de lo previsto, en un contexto que procesa la normalización del agregado. Los depósitos en ME del SNF continuaron su reducción. En diciembre la caída de los depósitos se vio incidida a la baja por movimientos estacionales y tributarios transitorios, en un contexto en el cual los agentes obtienen mayor rentabilidad en instrumentos rentados externos y en MN. El portafolio del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) según monedas se mostró estable, mientras que los bancos a nivel agregado incrementaron su posición en moneda extranjera principalmente vía compra de dólares.