Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria:
La inflación y sus expectativas continúan fuera del rango meta.
La inflación subió en enero de forma leve hasta ubicarse en 8,15% interanual. Este comportamiento se debió al aumento de precios de los bienes transables comercializados con el exterior, que fue contrarrestado en parte por la reducción de precios de las frutas y verduras.
Los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses continúan mostrando diferencias al cierre de enero. Los analistas esperan 6,6%; los mercados financieros un 7,6% y los empresarios un 8%; en promedio el indicador de expectativas es de 7,4%.
El Banco Central del Uruguay (BCU) alcanzó su objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM), de manera que la tasa de colocaciones a un día (TID) se ubicó en torno al nivel de 6,5% de la TPM.
En enero se completó la agenda de reducciones de obligaciones de encaje en moneda nacional, estimándose una liberación de fondos cercana a los $ 8.000 millones de compararse con el esquema vigente al cuarto trimestre de 2021.
La liberación de encajes se reflejó principalmente en el stock de instrumentos de sintonía fina (ISF), que pasó de estar equilibrado a fines de diciembre a promediar $ 8.600 millones en enero. A su vez, el BCU aumentó su intervención en el mercado a un día, la cual representó el 81% de los montos operados en enero, para luego reducirse.
Las colocaciones de Letras de Regulación Monetaria (LRM) redujeron su bid-cover previo al canje, con un incremento significativo desde que se retomaron las colocaciones. Mediante esa operación se redujo el circulante de LRM en $ 38.485 millones y pasó a ubicarse en torno a $ 240.000 millones.
La curva de rendimientos (CR) de LRM fue más empinada en enero. La CR de LRM aumentó 50 p.b. en promedio y se ubicó en 7,6% como resultado de un mayor incremento de tasas en los tramos largos, con un promedio de 7,0% a 30 días y 8,6% a dos años. En lo que va de febrero las tasas se han mantenido en torno a los valores de cierre de enero.
La tasa activa promedio a empresas ajustó al alza en diciembre a 10,1%. Dicho incremento se observó principalmente en las tasas pactadas con grandes empresas. La tasa activa a empresas en moneda extranjera se mantuvo cercana a 3%.
El crédito bancario al sector no financiero en moneda nacional continuó con la tendencia expansiva tanto en el BROU como en la banca privada con datos a diciembre. Por su parte, el segmento en moneda extranjera también se expandióy el ratio de pesificación se mantuvo en 51%.
El peso se depreció 0,4% en promedio en enero, a pesar que se esperaba una leve apreciación. No obstante, se apreció en el margen, siguiendo el comportamiento de emergentes y en especial de la región, en un contexto de aumentos de tasas de política y mayores precios de commodities.
El M1' presentó un incremento interanual de 16,4% en enero, algo por encima de lo proyectado. El mayor dinamismo se reflejó en los depósitos líquidos, observándose un multiplicador monetario más elevado, el cual se ubicó en un nuevo máximo histórico de 2,8 en enero.
De acuerdo a los últimos indicadores disponibles se confirma el crecimiento de la actividad en 2021 sobrecumpliendo en magnitud las proyecciones iniciales. Asimismo, se espera un guarismo positivo en el primer trimestre de 2022 acompañado de mejoras en el mercado laboral.
En cuanto a la inflación, las proyecciones de corto plazo indican que esta se mantendría en torno al valor de enero, aunque se considera, dentro del mapa de riesgos, un aumento por posibles impactos de la evolución de los precios de commodities y de los acuerdos salariales.