Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria.
En abril la inflación interanual se ubicó en 3,68%, completando 11 meses consecutivos dentro del rango. La medición se encuentra casi 4 puntos porcentuales por debajo del mismo mes del año pasado.
La inflación subyacente se mantuvo estable en 3,8% interanual. Los precios Transables de Exclusión (TX) tuvieron una leve reducción (1,34% a 1,28%) y continúan en niveles bajos. Se observaron aumentos en Carnes y Pescados y en Bienes manufacturados no comestibles. En tanto, los No Transables de Exclusión (NTX) pasaron de 6,7% a 6,8% con aumentos en las categorías vinculadas al componente transable de la inflación: Comidas y bebidas fuera del hogar y Panes y cereales no transables, compensados parcialmente por la caída en Bienes y servicios diversos y la estabilidad en Alquileres. En el componente Comidas y bebidas fuera del hogar incidiría el aumento de precios de ciertos alimentos como las frutas y verduras y la carne. Los datos interanuales de los Administrados mostraron estabilidad en abril.
El promedio de las expectativas de inflación se encuentra en 6,25% y, a pesar de la rigidez exhibida, continúa su trayectoria de descenso lento.
Las proyecciones de corto plazo muestran que la inflación tendría un incremento en los próximos meses, ubicándose en 5,5% interanual en julio, debido principalmente al alza de las frutas y verduras. Las proyecciones de los servicios técnicos del Banco Central del Uruguay (BCU) muestran que la inflación cerraría el año 2024 en 4,9% y se mantendría dentro del rango meta durante el Horizonte de Política Monetaria (HPM) a 24 meses.
El BCU cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM), de manera que la tasa a un día del mercado de dinero operó en torno a 8,5% desde la reducción del 10 de abril que definió el Comité de Política Monetaria (Copom). Este nivel de tasa de interés, considerando el promedio de expectativas de inflación, implica que la política monetaria se mantenga en el entorno de la neutralidad.
El stock neto de instrumentos de sintonía fina se ubicó en promedio en $ 5.033 millones en abril (esterilización) y $ 3.800 millones en mayo (datos hasta el 12 de mayo de 2024).
La Curva de Rendimientos (CR) de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) ajustó a la baja en 25 puntos básicos entre abril y marzo, promediando 8,8% y 9,1% respectivamente. Luego de la baja de la TPM, la curva descendió especialmente en los tramos más cortos, teniendo forma ascendente en cuanto al plazo.
La tasa pasiva promedio al Sector No Financiero (SNF) se ubicó en 7,3% en marzo (última información disponible), manteniéndose estable en el primer trimestre de 2024. En este sentido, la tasa activa en Moneda Nacional (MN) promedio a empresas se ubicó en 12,8%, mostrando un comportamiento similar. En tanto, la tasa activa en Moneda Extranjera (ME) se situó 6,2% en marzo, nivel similar a los presentados en 2024.
El crédito en MN continuó en crecimiento (datos a marzo) impulsado principalmente por el crédito hipotecario en términos reales. En ese marco, el multiplicador monetario se mantuvo en su máximo histórico de 2,9. Por su parte, el crédito otorgado en ME continuó con tendencia creciente.
El agregado M1' creció a una tasa de 6,4% interanual en abril, estimándose una tasa de crecimiento desestacionalizado cercana a 0,8% nominal para el segundo trimestre, inferior al trimestre previo (1,4%). En este sentido, se registra un crecimiento del M2 de 10% interanual durante ese mismo mes, que se explica por el aumento de 18,7% en los depósitos a plazo. Por otro lado, el grado de monetización, medido a partir de este indicador, creció levemente en el margen, ubicándose en 11,8% en el año móvil cerrado a abril.
Los depósitos en ME del SNF se mantienen estables, al igual que la conformación del portafolio del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) según monedas. Asimismo, la posición en moneda extranjera del agregado de los bancos continúa en niveles altos (2.500 millones de dólares).