Minuta del Copom

COPOM del 18 de noviembre de 2025

Fecha
21/11/2025
1. Análisis del contexto económico

Global 
Las perspectivas para la economía mundial continúan enmarcadas en un contexto de elevada incertidumbre y cambios recurrentes en las políticas económicas. Persisten riesgos asociados a las políticas fiscal y arancelaria de Estados Unidos, aunque los avances en las negociaciones bilaterales con China han reducido algunas tensiones. A pesar de ello, el entorno internacional se mantiene relativamente favorable, con condiciones financieras más laxas, precios de materias primas estables y perspectivas de crecimiento sin cambios relevantes para las economías avanzadas. 

La inflación global mantiene una trayectoria descendente, pero en Estados Unidos persisten presiones inflacionarias y las expectativas continúan desalineadas respecto al objetivo de la Reserva Federal (Fed).  El cierre parcial del gobierno estadounidense añade incertidumbre sobre la evolución de indicadores clave, en un contexto donde el mercado laboral muestra señales de enfriamiento. En octubre, la Fed recortó su tasa de referencia en 25 puntos básicos, ubicándola en el rango de 3,75%-4%, mientras que los mercados redujeron la probabilidad de un nuevo recorte en diciembre. 

En la región, los riesgos macroeconómicos han disminuido, aunque permanecen elevados. Brasil mantiene perspectivas de desaceleración, pese a un leve repunte reciente en la actividad, mientras que la inflación y sus expectativas, a pesar de estar por encima de la meta, continúan descendiendo. En este contexto el Banco Central de Brasil decidió mantener la tasa Selic en 15%. En Argentina, el resultado electoral abrió un nuevo panorama que favorece la agenda económica del gobierno, aunque la actividad permanece estancada y la inflación mensual se aceleró levemente a 2,3% en octubre.  


Local 

En octubre, la inflación interanual se situó en 4,32%, con un leve aumento respecto a setiembre (7 puntos básicos) y en torno a la meta por quinto mes consecutivo. La inflación subyacente (IPCX) descendió por cuarto mes consecutivo hasta 4,7%, ubicándose muy cerca del objetivo del BCU. Esta evolución estuvo impulsada por la desaceleración del componente transable, favorecida por la estabilidad del dólar a nivel global y la de la mayoría de los precios internacionales, excepto carnes y otros alimentos, afectados por shocks de oferta. Los bienes y servicios no transables que integran la inflación subyacente también cedieron, aunque más lentamente, y se ubican en 5,9%, mínimo desde la implementación del régimen de metas de inflación y en torno al techo del rango de tolerancia (3%-6%). 

Las expectativas de inflación se mantuvieron estables y la credibilidad de la política monetaria continúa consolidándose. Las expectativas de inflación a 24 meses se mantuvieron en niveles históricamente bajos: en promedio 4,98%, con la mediana de analistas en 4,68%, la de operadores primarios en 4,75% y la de empresarios en 5,50%. Es de resaltar que, por segundo mes consecutivo, el total de la muestra de analistas se ubica dentro del rango de tolerancia y una mayor proporción se ubica en la meta.  

El crecimiento de la actividad económica muestra señales de moderación en torno a su potencial. Tras crecer 0,4% en el segundo trimestre, se estima un aumento de 0,3% en el tercero y 0,7% en el cuarto, impulsado por el consumo privado y la demanda externa neta, consistente con un crecimiento anual de 2,4%, en torno al potencial. Las últimas estimaciones de la brecha de producto son levemente negativas (promedio de metodologías), por lo que las proyecciones indican que se cerraría en los próximos trimestres. El mercado laboral mantiene señales favorables con crecimiento de la tasa de empleo y de la masa salarial real. 

En el mercado financiero, la curva de Letras de Regulación Monetaria se desplazó hacia abajo en todos sus nodos, manteniéndose invertida. La política monetaria se mantuvo en terreno contractivo. El peso uruguayo se apreció levemente respecto del mes anterior, en línea con el comportamiento de las otras monedas de América Latina. 

2. El análisis de la política monetaria

​El Comité de Política Monetaria (Copom) evaluó que la inflación se mantiene cercana al objetivo y sus perspectivas de convergencia a la meta se mantienen estables. Además, las expectativas de los agentes económicos continúan en niveles históricamente bajos, consolidando la credibilidad de la política monetaria. Las medidas de inflación subyacente en términos de tendencia-ciclo se ubican en línea con la meta, y los acuerdos salariales firmados hasta el momento —que abarcan aproximadamente el 30% de la masa salarial— son compatibles con las pautas del gobierno y el objetivo de inflación. 

Los riesgos para la trayectoria de inflación se consideran balanceados. Entre los riesgos a la baja se destacan una mayor debilidad del dólar global y caídas en los precios de la mayoría de las materias primas a medida que la demanda global se desacelera. Entre los riesgos al alza persisten la incertidumbre de políticas a nivel global y regional, la firmeza en precios de carnes y algunos alimentos, y la lenta convergencia de las expectativas empresariales y de la inflación no transable. 

El entorno continúa validando las proyecciones del escenario base presentado en el Copom anterior y sugiere que la política monetaria debe continuar avanzando gradualmente hacia la neutralidad, orientada a consolidar la inflación y sus expectativas en torno a la meta. 


3. Decisión de política

El día 18 de noviembre de 2025 se llevó a cabo la reunión del Copom, integrado por los tres miembros del Directorio del BCU, Guillermo Tolosa, presidente; Ana Claudia de los Heros, vicepresidenta; Julio Luis Sanguinetti, director; Leonardo Vicente, gerente de Política Monetaria; Fabio Malacrida, gerente de Gestión de Activos y Pasivos; Gerardo Licandro, gerente de Asesoría Económica; Marcelo Vidoni, gerente de Sistema de Pagos; Juan Pedro Cantera, superintendente de Servicios Financieros; Jorge Christy, secretario general e Isidra Delfino, gerenta de Comunicación Institucional. 

El Comité valoró la evolución de la inflación, la estabilidad de las expectativas, y que los riesgos en torno a las proyecciones presentadas en el IPOM anterior se encuentran balanceados. En este marco, el Directorio resolvió por unanimidad reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos básicos, ubicándola en 8%, reduciendo el sesgo contractivo y, de esta manera, continuando el proceso gradual hacia una instancia de política monetaria neutral. Con esta decisión la instancia se contrae 25 puntos básicos al igual que el último Copom (en el cual hubo sin embargo una mayor caída de tasa de política dada la caída de expectativas en 25 puntos básicos). El ciclo de reducción de la TPM continuará en la medida en que no se verifiquen cambios significativos en la trayectoria de la inflación ni en las condiciones del contexto local e internacional.