Global
Las perspectivas para la economía mundial continúan enmarcadas en un contexto de elevada incertidumbre y cambios recurrentes en las políticas económicas. Persisten riesgos asociados a las políticas fiscal y arancelaria de Estados Unidos, aunque los avances en las negociaciones bilaterales con China han reducido algunas tensiones. A pesar de ello, el entorno internacional se mantiene relativamente favorable, con condiciones financieras más laxas, precios de materias primas estables y perspectivas de crecimiento sin cambios relevantes para las economías avanzadas.
La inflación global mantiene una trayectoria descendente, pero en Estados Unidos persisten presiones inflacionarias y las expectativas continúan desalineadas respecto al objetivo de la Reserva Federal (Fed). El cierre parcial del gobierno estadounidense añade incertidumbre sobre la evolución de indicadores clave, en un contexto donde el mercado laboral muestra señales de enfriamiento. En octubre, la Fed recortó su tasa de referencia en 25 puntos básicos, ubicándola en el rango de 3,75%-4%, mientras que los mercados redujeron la probabilidad de un nuevo recorte en diciembre.
En la región, los riesgos macroeconómicos han disminuido, aunque permanecen elevados. Brasil mantiene perspectivas de desaceleración, pese a un leve repunte reciente en la actividad, mientras que la inflación y sus expectativas, a pesar de estar por encima de la meta, continúan descendiendo. En este contexto el Banco Central de Brasil decidió mantener la tasa Selic en 15%. En Argentina, el resultado electoral abrió un nuevo panorama que favorece la agenda económica del gobierno, aunque la actividad permanece estancada y la inflación mensual se aceleró levemente a 2,3% en octubre.
Local
En octubre, la inflación interanual se situó en 4,32%, con un leve aumento respecto a setiembre (7 puntos básicos) y en torno a la meta por quinto mes consecutivo. La inflación subyacente (IPCX) descendió por cuarto mes consecutivo hasta 4,7%, ubicándose muy cerca del objetivo del BCU. Esta evolución estuvo impulsada por la desaceleración del componente transable, favorecida por la estabilidad del dólar a nivel global y la de la mayoría de los precios internacionales, excepto carnes y otros alimentos, afectados por shocks de oferta. Los bienes y servicios no transables que integran la inflación subyacente también cedieron, aunque más lentamente, y se ubican en 5,9%, mínimo desde la implementación del régimen de metas de inflación y en torno al techo del rango de tolerancia (3%-6%).
Las expectativas de inflación se mantuvieron estables y la credibilidad de la política monetaria continúa consolidándose. Las expectativas de inflación a 24 meses se mantuvieron en niveles históricamente bajos: en promedio 4,98%, con la mediana de analistas en 4,68%, la de operadores primarios en 4,75% y la de empresarios en 5,50%. Es de resaltar que, por segundo mes consecutivo, el total de la muestra de analistas se ubica dentro del rango de tolerancia y una mayor proporción se ubica en la meta.
El crecimiento de la actividad económica muestra señales de moderación en torno a su potencial. Tras crecer 0,4% en el segundo trimestre, se estima un aumento de 0,3% en el tercero y 0,7% en el cuarto, impulsado por el consumo privado y la demanda externa neta, consistente con un crecimiento anual de 2,4%, en torno al potencial. Las últimas estimaciones de la brecha de producto son levemente negativas (promedio de metodologías), por lo que las proyecciones indican que se cerraría en los próximos trimestres. El mercado laboral mantiene señales favorables con crecimiento de la tasa de empleo y de la masa salarial real.
En el mercado financiero, la curva de Letras de Regulación Monetaria se desplazó hacia abajo en todos sus nodos, manteniéndose invertida. La política monetaria se mantuvo en terreno contractivo. El peso uruguayo se apreció levemente respecto del mes anterior, en línea con el comportamiento de las otras monedas de América Latina.