Global
El escenario internacional se encuentra inusualmente incierto, dominado por el conflicto en Medio Oriente, cuya persistencia constituyó la principal fuente de incertidumbre del período. El inicio de la guerra generó un shock de oferta con efectos que se transmiten a través del encarecimiento de la energía —en particular del petróleo—, el aumento de los costos logísticos y el deterioro de las condiciones financieras globales, traduciéndose en presiones inflacionarias a nivel global.
Como consecuencia, la inflación global muestra una aceleración en los últimos meses. En Estados Unidos, la inflación se mantiene por encima de la meta, con aumentos tanto en la inflación general como en la subyacente, y se observa un repunte en las expectativas inflacionarias. En este contexto, la Reserva Federal adoptó una postura más cautelosa, manteniendo la tasa de interés incambiada en el rango 3,5%-3,75% en su reunión de marzo, reforzando una estrategia de prudencia ante un contexto inflacionario desafiante, a pesar de señales mixtas provenientes del mercado laboral y de la actividad.
La región también resintió el impacto y continúa con bajo dinamismo de la actividad. Brasil enfrenta perspectivas de desaceleración moderada de la actividad, con inflación mostrando cierta aceleración en el margen, por lo que el ciclo de recortes de la tasa Selic sería más gradual. En Argentina, la recuperación de la actividad continúa siendo heterogénea y el proceso de desinflación perdió impulso en un contexto de mayor volatilidad.
Local
A nivel local, la inflación descendió en marzo y se ubicó en 2,94% interanual, situándose levemente por debajo del piso del rango de tolerancia. Esta caída refleja fundamentalmente el comportamiento de componentes volátiles como frutas y verduras. Mientras que, la inflación subyacente (IPCX) se aceleró a 3,5% interanual y su componente no transable lo hizo hasta 5,8%, próximo al techo del rango de tolerancia.
Las expectativas de inflación a 24 meses continúan alineadas con la meta en el Horizonte de Política Monetaria (HPM). Con datos a abril, luego de transcurrido un lapso considerable desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, los analistas y operadores primarios se mantuvieron en la meta de 4,5%, mientras que las empresas permanecieron estables en 5,0%.
La actividad económica presenta señales de recuperación en el primer trimestre del año. Los indicadores adelantados sugieren un crecimiento del nivel de actividad, impulsado por el consumo privado, mientras que el mercado laboral muestra señales incipientes de mejora.