En función de los antecedentes se evaluaron los siguientes aspectos:
En el año móvil cerrado a noviembre de 2020 la inflación mostró un nuevo descenso consistente con los anuncios de política monetaria realizados, quedando en 9,59%, desacelerándose nuevamente los componentes transables de exclusión, que alcanzaron a 10,1 %; mientras tanto, los no transables de mercado se mantuvieron estables en el entorno del 8,2%. Como resultado, la inflación subyacente de exclusión muestra un descenso para ubicarse en 9,05%, por debajo de la inflación headline. Asimismo, las expectativas de la inflación continúan mostrando signos positivos aunque aún permanecen fuera del rango objetivo para el horizonte de 24 meses, por encima de las proyecciones del Banco Central, publicadas en el Informe de Política Económica.
El BCU alcanzó el objetivo operativo de 4,5% anual establecido sobre la Tasa de Política Monetaria, registrándose una Tasa a un día de plazo (T1D) promedio ponderada de 4,49% en noviembre, manteniéndose alineada con el anuncio, al igual que lo hizo durante los meses previos.
Para ello el BCU mantuvo su política de colocación de LRM e intervino colocando instrumentos de sintonía fina, tanto de inyección como de esterilización, de forma balanceada en el promedio de noviembre, mostrando un stock promedio mensual de Instrumentos de Sintonía Fina (ISF) de esterilización de $ 2.000 millones y de inyección de $1.850 millones.
A su vez, el BCU operó en el mercado de dinero como contraparte del 31% de los montos transados en el mes, frente al 15% de octubre. El aumento de las intervenciones con plazo de un día se asocia a la extensión de la publicación de calendarios de colocaciones de LRM a dos semanas y al aún incipiente mercado de ISF con plazos entre 7 y 14 días.