Minuta del Copom

COPOM del 23 de diciembre de 2025

Fecha
29/12/2025
1. Análisis del contexto económico

Global 

El escenario internacional continúa marcado por una elevada incertidumbre, pero las perspectivas de crecimiento se mantienen saludables y relativamente estables respecto a la reunión anterior del Comité de Política Monetaria (COPOM). La inversión en nuevas tecnologías, condiciones financieras más favorables y una moderación parcial de las tensiones comerciales han sostenido la resiliencia de la economía global, pese a riesgos persistentes en el frente geopolítico y comercial. En la región, las perspectivas se revisan levemente al alza, con un mejor desempeño esperado para Estados Unidos y Argentina; y estabilidad en Brasil. Este entorno resultaría en una demanda externa relevante para Uruguay algo más favorable, aunque sujeta a riesgos relevantes. 

El contexto de inflación global es similar al del COPOM pasado. La trayectoria de desinflación continúa avanzando en la mayoría de las economías, aunque con diferencias en los procesos de convergencia. La debilidad de los precios de las materias primas y el dólar han contribuido en este sentido. En este escenario generalmente desinflacionario, la mayoría de los bancos centrales ha relajado o mantenido la instancia de política monetaria.  

En línea con lo esperado por el mercado y dada la creciente debilidad del mercado laboral, la Reserva Federal (Fed) recortó su tasa en 25 puntos básicos al rango de 3,75%-4%. Las expectativas de mercado esperan que siga haciéndolo durante 2026, aunque persisten riesgos al alza. En la región, dada la caída de la inflación y, junto con la convergencia de las expectativas inflacionarias, la política monetaria ha seguido avanzando en el proceso de relajación del ciclo contractivo, aunque a distintas velocidades entre países. 


Local 

La inflación se redujo en los últimos meses, ubicándose en 4,1% anual en noviembre, levemente por debajo de la meta de 4,5%. Se observa una caída en la inflación subyacente, que excluye precios administrados y frutas y verduras, parcialmente compensada por un incremento del resto del Índice de Precios del Consumo (IPC). La inflación evolucionó algo por debajo de lo esperado en el Informe de Política Monetaria (IPOM) anterior, principalmente debido a una mayor debilidad de la prevista en los precios domésticos de importación y el retraso en la firma de acuerdos salariales en algunos grupos relevantes para el IPC, como el servicio doméstico. 

Las expectativas de inflación de los analistas y los mercados financieros descendieron a 4,6%, ubicándose prácticamente en la meta del Banco Central. Asimismo, en las últimas cuatro encuestas, la totalidad de estos agentes reportan expectativas dentro del rango de tolerancia. El promedio de expectativas, que incluye a las empresas (5,5%), se redujo a 4,9% en diciembre.  

A nivel interno, la actividad evolucionó por debajo de lo previsto en el IPOM anterior. El crecimiento fue sostenido por el consumo privado y las exportaciones netas, mientras la inversión mostró un comportamiento más débil. Los indicadores de corto plazo anticipan un desempeño moderado para la segunda mitad de 2025, afectado transitoriamente por el cierre de la refinería y una desaceleración en indicadores de consumo. El desempleo aumentó levemente, aunque el mercado laboral continúa presentando robustez. 

En el mercado financiero, la curva de Letras de Regulación Monetaria se desplazó hacia abajo en todos sus nodos, manteniéndose invertida. La política monetaria permaneció en terreno ligeramente contractivo. El peso uruguayo se apreció levemente respecto del mes anterior, en línea con su estacionalidad característica y el comportamiento de las otras monedas de América Latina. 
 

2. El análisis de la política monetaria

Las proyecciones de crecimiento para este año fueron revisadas levemente a la baja, pero se espera que la actividad crezca en torno a su nivel potencial en los años siguientes. El ajuste responde principalmente a un peor desempeño en el segundo semestre, impulsado por el funcionamiento irregular de la refinería y una moderación del consumo. En este marco, para los próximos dos años se proyecta un crecimiento entorno a su ritmo tendencial. El dinamismo seguiría siendo impulsado por el consumo privado y, a partir del próximo año, por una recuperación moderada de la inversión. Estas revisiones a la baja implican que la brecha de producto se encuentra en terreno ligeramente negativo. 

La inflación se mantiene por debajo del objetivo y sus perspectivas de convergencia a la meta se enlentecen.  Se destaca que la inflación de los precios transables se mantiene por debajo del objetivo durante parte del Horizonte de Política Monetaria (HPM). Esta evolución responde a efectos de base significativos y es consistente con la debilidad del dólar a nivel global, profundizada por factores estacionales propios del mercado de cambios local, así como con el dinamismo moderado de los precios de las materias primas.  

El balance de riesgos, que en informes previos era considerado equilibrado, se inclina a la baja tanto para la inflación como para la actividad. Entre los riesgos que impulsan a la baja la inflación se destacan una continua debilidad del dólar global y las caídas en los precios de la mayoría de las materias primas, en un contexto de demanda global aún incierta. No obstante, persisten algunos riesgos que impulsan al alza, como la incertidumbre de políticas a nivel global y regional, la firmeza en precios de carnes y algunos alimentos y la lenta convergencia de las expectativas empresariales y de la inflación no transable. ​


3. Decisión de política

El día 23 de diciembre de 2025 se llevó a cabo la reunión del Comité de Política Monetaria (COPOM), integrado por los tres miembros del Directorio del BCU, Guillermo Tolosa, presidente; Ana Claudia de los Heros, vicepresidenta; Julio Luis Sanguinetti, director; Leonardo Vicente, gerente de Política Monetaria; Fabio Malacrida, gerente de Gestión de Activos y Pasivos; Gerardo Licandro, gerente de Asesoría Económica; Marcelo Vidoni, gerente de Sistema de Pagos; Patricia Tudisco, intendente de Regulación Financiera; Jorge Christy, secretario general e Isidra Delfino, gerenta de Comunicación Institucional.  

A partir de este análisis, el COPOM valoró que la meta de 4,5% se consolida en varios frentes. Sin embargo, advirtió que la persistencia de desvíos entre la inflación efectiva y la meta -en esta instancia, por debajo- constituye un desafío para la política monetaria. En función de ello, el Directorio decidió por unanimidad reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 50 puntos básicos, ubicándola en 7,5%. 

Esta decisión forma parte del proceso iniciado en el segundo semestre en el que la política monetaria se ubica en un nivel neutral, con el objetivo de mantener condiciones financieras equilibradas y contribuir a la estabilidad de precios. El cambio en el ritmo de recorte se sustenta en que la información reciente sobre la evolución de la inflación y la actividad ha mostrado una dinámica más débil que la anticipada, lo que evidencia la flexibilidad y agilidad de la política monetaria para ajustarse a la información disponible y al contexto macroeconómico. En la medida en que la inflación y sus determinantes continúen evolucionando en línea con lo previsto, y las expectativas de inflación permanezcan ancladas, la senda de la tasa de interés podría continuar avanzando hacia una fase más expansiva, de manera consistente con el objetivo de estabilidad de precios.  

En este contexto, el Copom evaluará especialmente la evolución de la inflación y de sus determinantes, la dinámica de la actividad económica y las condiciones financieras, incluyendo la evolución global del dólar, a efectos de calibrar oportunamente la decisión de política monetaria.