Global
Las perspectivas de crecimiento global se han deteriorado respecto a la reunión anterior del Comité de Política Monetaria (Copom). Estas continúan afectadas por la persistente incertidumbre en materia de políticas, especialmente en el ámbito comercial. Diversos organismos internacionales han recortado sus proyecciones para 2025 y 2026, tanto para economías avanzadas como emergentes.
Aunque el alcance definitivo de estas políticas aún es incierto, la volatilidad en los mercados financieros globales ha disminuido. Los índices bursátiles se han recuperado, el dólar global se ha depreciado y los precios de las materias primas —en particular, el petróleo— se mantienen débiles.
En Estados Unidos, la inflación ha mostrado una reducción en los últimos meses. Sin embargo, las políticas proteccionistas y fiscalmente expansivas anunciadas han comenzado a presionar al alza las expectativas inflacionarias de los consumidores. En este contexto, el mercado ha moderado sus expectativas de recortes en la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal para este año, en comparación con lo anticipado en el Copom anterior.
En los mercados emergentes, las monedas se han apreciado a medida que la volatilidad disminuyó. En la región, Brasil mostró dinamismo a comienzos de año, impulsado por el sector agropecuario, aunque se espera una desaceleración en el segundo semestre. El Banco Central de Brasil redujo el ritmo de suba de su tasa de política monetaria. En Argentina, continúa la corrección macroeconómica con avances en la unificación del mercado cambiario y una recuperación del nivel de actividad.
Local
La inflación interanual en abril se ubicó en 5,36%, por debajo del 5,67% registrado en marzo y levemente inferior a lo proyectado por el Banco Central del Uruguay (BCU). Con este resultado, se acumulan 23 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia (4,5% ± 1,5%), el período más prolongado de cumplimiento desde la implementación del régimen de metas de inflación.
Durante el mes, los precios de bienes y servicios administrados mostraron una leve baja, impulsada por la caída en las tarifas de gas, parcialmente compensada por aumentos en transporte. En tanto, frutas y verduras registraron una variación interanual negativa, explicada por una desaceleración reciente y un efecto estadístico asociado a una base de comparación elevada. Sin embargo, la inflación núcleo exhibió un incremento leve a 6,1%, impulsada por el aumento en los precios transables —especialmente carnes y lácteos—, mientras que los no transables se mantuvieron estables en su mínimo histórico (6,2%), aunque aún por encima del rango de tolerancia.
Las expectativas de inflación relevadas por el BCU muestran una moderación generalizada. En mayo, las proyecciones a dos años (Horizonte de Política Monetaria) se redujeron tanto entre analistas (de 5,8% a 5,5%) como en los mercados financieros (de 6,1% a 5,3%).
En cuanto a la actividad económica, los indicadores de corto plazo sugieren un menor dinamismo. Si bien el consumo aún muestra señales de fortaleza, las señales en la inversión son mixtas y las exportaciones de bienes evidencian una desaceleración. En el mercado laboral se observó una leve mejora en el primer trimestre, con una reducción del desempleo y aumentos marginales en las tasas de empleo y actividad.