Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria.
La inflación interanual se ubicó en 8,46% en noviembre, casi un punto y medio porcentual por debajo de la medición más alta del año (9,95% en setiembre), marcando una convergencia más rápida que la esperada en el COPOM anterior, si bien continúa fuera del rango meta.
En el mismo período, la inflación subyacente se redujo de manera más pronunciada, ubicándose en 7,4% interanual, explicada por la desaceleración en los precios de los bienes transables, ligados a la caída de los precios de los commodities, en particular la carne, y a la apreciación del tipo de cambio. En menor medida, también se observó una caída en la inflación de los bienes no transables.
En diciembre, las expectativas de inflación de los analistas para el horizonte de política monetaria (HPM) descendieron levemente a 6,8% (desde 7% en noviembre). El promedio simple de los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses mostró un aumento leve ubicándose en 7,67%.
El Banco Central del Uruguay (BCU) cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la TPM, de manera que la tasa a un día del mercado de dinero operó en torno a 11,25% a partir del último anuncio realizado (15 de noviembre de 2022).
El stock neto de instrumentos de sintonía fina (ISF) se mantuvo por debajo del promedio del año ubicándose en torno a -3.900 millones de pesos en promedio de noviembre y diciembre. El circulante de Letras de Regulación Monetaria (LRM) se mostró relativamente estable y la concentración en plazos de 30 y 90 días se redujo en noviembre, representando el 64% de los montos adjudicados. La intervención del BCU en el mercado de dinero a un día se ubicó algo por encima del nivel de octubre, alcanzando 62% del monto operado en los últimos dos meses del año. El BCU intervino tanto para inyectar liquidez como para esterilizar fondos.
La curva de rendimientos de LRM continuó su ajuste al alza en diciembre con un promedio de 11,9%. La misma estuvo comprendida entre 11,7% y 12,1%, mostrando una forma invertida desde el nodo de un año ante el descenso de tasas en los plazos más largos.
En noviembre, la tasa pasiva promedio al Sector No Financiero (SNF) se ubicó en 8,4% (datos preliminares), exhibiendo una tendencia creciente desde que se inició el incremento de la TPM. La tasa activa en Moneda Nacional (MN) a empresas también continuó en aumento, ubicándose en 14,8%, mientras que la tasa activa en Moneda Extranjera (ME) ajustó al alza con un promedio de 5%.
El crédito en MN se mostró dinámico, principalmente el destinado al consumo, mientras que el crédito concedido a empresas se mostró relativamente estable en términos reales. Asimismo, el crédito en ME creció en los sectores agropecuario, industria manufacturera y servicios (información a octubre).
En diciembre, el peso se apreció 1,7% al igual que otras monedas de la región, en un contexto de debilitamiento del dólar a nivel global. La tenencia de LRM por parte de no residentes tuvo una reducción leve en diciembre y se mantiene en niveles bajos (1,9% del circulante total de letras). No se concretaron intervenciones del BCU en los mercados spot y a plazo (más allá de las ventas forward pactadas con empresas públicas).
El agregado M1' consolida las señales de normalización de su desempeño, con un crecimiento de 2,9% interanual en el promedio de noviembre. Los depósitos en ME del sector no financiero se mantuvieron relativamente estables tras la reducción de octubre, en un contexto de menor financiamiento de los grandes proyectos de inversión y aumento de las importaciones asociadas al turismo emisivo. El portafolio del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) según monedas se mostró estable a noviembre, mientras que los bancos a nivel agregado mantuvieron su posición en moneda extranjera tras el incremento observado hasta octubre.