Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria:
La inflación anual, con el dato del adelanto de diciembre, es de 7,96%.
Por su parte, la inflación subyacente se ubicó en 9,3% por el aumento de los bienes transables de exclusión (TX), principalmente de Servicios diversos y de Bienes manufacturados no comestibles. En ambos componentes incidieron los aumentos de los precios internacionales y la evolución del tipo de cambio.
Los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses exhibieron comportamientos disímiles. El indicador de expectativas de analista se ubica actualmente en 6,55%, mientras que el indicador de expectativas de mercados financieros es de 7,21%. Las expectativas empresariales se mantienen desde hace varios meses en 8%. Por lo tanto, el indicador resumen de expectativas muestra un aumento por segundo mes consecutivo.
El BCU alcanzó el objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM), de manera que la tasa de colocaciones a un día (T1D) operó en el entorno de los valores establecidos para la TPM durante el cuarto trimestre: 5% hasta el 5 de octubre de 2021; 5,25% hasta el 11 de noviembre de 2021; y 5,75% a partir de entonces.
El stock neto de Instrumentos de Sintonía Fina (ISF) se redujo, principalmente en diciembre cuando el mismo se mostró relativamente equilibrado, promediando $1.540 millones de pesos en diciembre (con signo de esterilización). En este sentido, durante la primera mitad del mes se emitieron ISF exclusivamente para inyectar liquidez y a partir de entonces se esterilizaron fondos, acompañando el ciclo intramensual de la liquidez bancaria.
La curva de rendimientos de Letras de Regulación Monetaria (LRM) ajustó al alza en el promedio del trimestre y se ubicó en 7,1% en diciembre. El principal incremento de tasas tuvo lugar en el nodo de 30d (30 días) que presentó un aumento de 125Pbs. (125 puntos básicos) en el promedio del trimestre, y lo ubicó en 6,7% desde finales de noviembre.
La tasa activa promedio a empresas en moneda nacional aumentó 65Pbs. durante el trimestre, pasó de 9,1% en setiembre a 9,8% en noviembre. No obstante, se mantuvo en niveles históricamente reducidos. A su vez, la tasa activa en dólares promedio a empresas se ubicó levemente a la baja en 2,9% en noviembre y con un valor mínimo.
El crédito bancario concedido al sector privado en moneda nacional (MN) se mostró más dinámico: el crédito al consumo creció, el crédito concedido a las empresas continuó con una tendencia al alza, y el crédito hipotecario se mantuvo estable medidos en términos reales. El ratio de pesificación del crédito al sector no financiero se mantuvo en 51%. Por su parte, el crédito concedido en moneda extranjera (ME) mostró una clara recuperación con un nivel por encima del de prepandemia.
De acuerdo a los últimos indicadores disponibles, el nivel de actividad mantuvo su recuperación en el último trimestre del año. Del lado de la demanda, los principales motores de crecimiento continuarán siendo las exportaciones de bienes y la inversión privada, en tanto se prevé que el consumo privado exhiba un menor dinamismo. Asimismo se espera que en el primer trimestre de 2022 se siga por la senda de crecimiento económico impulsado por la apertura de fronteras y la recuperación de la actividad turística.