Se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria.
La inflación a setiembre fue de 3,87%, el menor nivel de los últimos 17 años y más de 600 puntos básicos por debajo del registro de un año atrás (9,95%). El dato, por tercer mes consecutivo dentro del rango meta, prolonga la desaceleración inflacionaria que se observa desde octubre de 2022.
La inflación subyacente, medida por el indicador de exclusión IPCX, se redujo nuevamente para ubicarse en 3,30%, cerca del piso del rango meta. En el margen, la tendencia-ciclo se ubica en torno a 3,7% (anualizada a setiembre) con una estimación al alza de sus componentes respecto a agosto. La baja de la inflación subyacente es resultado de la reducción del precio de los productos no transables (NTX), mientras que los transables (TX) se mantienen estables. En los no transables se desaceleraron Bienes y servicios diversos, Comidas y bebidas preparadas fuera del hogar y, en menor medida, Alquileres, mientras que Panes y cereales se aceleran levemente en el margen, contrarrestando parcialmente estos efectos. La estabilidad de los productos transables se debe a la desaceleración de los precios de casi todos sus componentes compensada por el aumento de Alimentos y bebidas diversos. En ambos componentes incide el menor precio de los commodities respecto al año anterior.
El promedio de los indicadores de expectativas de inflación al cierre de setiembre para el Horizonte de Política Monetaria (HPM) a 24 meses se situó por debajo del trimestre anterior (6,87% frente a 7,09%). Las expectativas de analistas, recopiladas por el BCU, se redujeron de 6,67% a 6,20%. Asimismo, las expectativas implícitas en el diferencial de tasas entre las curvas de Letras de Regulación Monetaria (LRM) en pesos nominales y Unidades Indexadas (UI) descendieron de 7,56 a 6,19%. Por su parte, la Encuesta de Expectativas Empresariales, que publica el INE, se mantuvo estable en 8,0%.
Las proyecciones en el escenario base indican que la inflación se mantendría dentro del rango meta durante todo el horizonte de política monetaria al influjo de la política monetaria en fase contractiva y de la moderación de la dinámica salarial. La proyección del BCU muestra que la inflación headline se ubicaría en 5,7% y la subyacente en 6,0% al final del HPM.
El BCU cumplió con el objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM), de manera que la tasa a un día del mercado de dinero operó en torno a 10% desde la reducción definida por el COPOM en su reunión del 15 de agosto de 2023.
El stock neto de instrumentos de sintonía fina (ISF) se incrementó en el tercer trimestre. En particular, en setiembre se observó un escenario holgado en materia de liquidez que se reflejó en un mayor uso de estos instrumentos por parte del BCU. Los mismos estuvieron en torno a los $ - 8.500 millones en setiembre (esterilización), mientras que en agosto el promedio se ubicó en $ - 2.400 millones. Los depósitos en Moneda Extranjera (ME) del Sector No Financiero (SNF) semantienen estables, al igual que la conformación del portafolio del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) según monedas. Los depósitos de residentes en caja de ahorro y a plazo muestran cierto dinamismo en el margen. Asimismo, la posición en moneda extranjera del agregado de los bancos continúa en máximos históricos (2.300 millones de dólares).
La curva de rendimientos (CR) de las LRM ajustó a la baja, 115 puntos básicos en el promedio del trimestre, promediando 9,6% en setiembre (36 puntos básicos inferior a agosto). Asimismo, la CR se mantuvo invertida y se ubicó por debajo de la TPM, con tasas comprendidas entre 9,8% y 9,4% para los nodos de 30 días y un año, el cual presentó el mayor ajuste a la baja.
La tasa pasiva promedio al SNF se ubicó en 8,7% en agosto (última información disponible), mostrando un descenso luego de alcanzar un máximo de 9,2% en febrero, reflejando las decisiones adoptadas sobre la TPM. A su vez, la tasa activa en Moneda Nacional (MN) promedio a empresas se ubicó en 13,9%, mostrando una reducción con respecto al mes anterior. Por su parte, la tasa activa en ME continuó en aumento, ubicándose en 6,1% en agosto.
El crédito en MN continuó dinámico (con datos a agosto) impulsado tanto por el crédito al consumo como por el crédito hipotecario. En el segmento a empresas, el crédito se mantuvo relativamente estable en términos reales. En este marco, el multiplicador monetario se ubicó en su máximo histórico de 2,9. Por su parte, el crédito en ME continuó en crecimiento.
En el promedio de setiembre, el peso se depreció 0,8%, al igual que otras monedas de la región, mientras que en el promedio del tercer trimestre se apreció 1,7%. El índice de dólar global se fortaleció.
El agregado M1' creció a una tasa de 7,8% interanual en setiembre (dato preliminar), estimándose una tasa de crecimiento desestacionalizado cercana a 1,9% nominal para el tercer trimestre, inferior al trimestre previo (2,5%). Por su parte, el grado de monetización medido a partir de este indicador se mantiene cercano a 11,6% en el año móvil cerrado a setiembre.