En función de estos antecedentes se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria:
En julio 2020 la variación interanual del agregado monetario M1’ volvió a ser mayor a la prevista, estimándose que la misma se ubique en 15,5%, habiéndose programado en 10,1 %. Este desempeño está pautado la marcada preferencia por la liquidez que se observa desde el inicio de la emergencia sanitaria y se habría conjugado con el comienzo de la reactivación de la actividad económica. En este marco, la tasa call interbancaria se mantuvo en niveles reducidos, promediando 5% en el mes, sin presentarse restricciones puntuales de liquidez en el mercado de dinero.
A partir de julio se comenzó a materializar una mayor preferencia por la moneda nacional de parte de varios inversores institucionales. Dicho cambio de portafolio se procesó vía integración en dólares de Letras de Regulación Monetaria. En este sentido, en julio el BCU compró USD 514 millones mediante esta vía. La mayor demanda de LRM asociada al cambio de portafolio incidió a la baja sobre la curva de rendimientos, la cual se redujo semana a semana durante julio. La tasa promedio de la curva de julio se ubicó en 8,9%, lo cual implicó un ajuste a la baja de 130 Pbs. respecto a junio. Por otro Iado, en julio terminaron los incentivos concedidos a los bancos por la normativa de encaje para aumentar el crédito en moneda nacional. Dicho incentivo fue utilizado por algunas instituciones y estas deducciones serán incorporadas hasta junio de 202J. En este entono el tipo de cambio se mantuvo estable durante el mes de julio.
En el año cerrado en julio 2020, la variación interanual del IPC se ubicó en 10,13%, lo que representa una disminución de 0,24% respecto a junio.
La dinámica es impulsada por los precios de los bienes transables que continuarían revirtiendo el shock general al tipo de cambio y el shock específico sobre la carne. Por su parte, los precios de los bienes y servicios no transables aumentaron en el margen, debido al ajuste en la enseñanza, que deja parcialmente de ofrecer descuentos en sus cuotas ante el retorno parcial a las clases en modo presencial.
Las expectativas de inflación para el horizonte de política descendió, la mediana de expectativas de los analistas pasó de 8,0% a 7,8% en julio.