En función de estos antecedentes se valoraron los siguientes aspectos de la política monetaria:
En el año cerrado a junio de 2021 la inflación se ubicó en 7.33%. La inflación subyacente se ubicó en 8.0%, con un aumento de los bienes transables de exclusión (TX) determinado, principalmente, por una los aumentos de los precios de alimentos, mientras que los bienes no transables de exclusión (NTX) crecieron en el margen como consecuencia del aumento de los precios de servicios. Los indicadores de expectativas de inflación a 24 meses tuvieron comportamientos disímiles en el margen, ubicándose actualmente en 6.5% el indicador de Analistas y en 6.7% el de las expectativas implícitas en el diferencial de tasas entre las curvas de Letras de Regulación Monetarias (LRM) en pesos nominales y Unidades Indexadas (UI). Las expectativas en el horizonte de política monetaria (24 meses) han mostrado un descenso persistente y es de esperar que el mismo continúe sin ser afectado en forma significativa por cambios en precios relativos como el observado a nivel de Combustibles.
Este descenso de las expectativas de inflación se viene dando en un marco de consistencia de las políticas macroeconómicas, con el cumplimiento de las metas fiscales planteadas en la Rendición de Cuentas y donde tanto los ajustes anuales de las tarifas públicas como las pautas de ajuste salarial han sido consistentes con una senda de inflación convergente al rango meta.
El BCU alcanzó el objetivo operativo establecido sobre la Tasa de Política Monetaria (TPM) durante el trimestre, registrándose una tasa de colocaciones a un día (T1D) promedio ponderada de 4.5% en cada mes. No obstante aumentó la participación del BCU en el mercado de dinero, esterilizándose fondos por medio de Instrumentos de Sintonía Fina (ISF), principalmente en plazos superiores al día.
En junio aumentó notoriamente la liquidez, impulsada por importantes vencimientos de LRM. En consecuencia, el stock neto de ISF más que se duplicó, promediando $13.900 millones en junio, los cuales fueron aplicados a esterilizar fondos por parte del BCU. La curva de rendimientos de LRM registró un ajuste al alza, principalmente en el tramo de 90 días.
La tasa de interés del crédito a empresas en moneda nacional, en promedio, continuó ajustando a la baja, ubicándose en 9.3% en mayo. Dicho ajuste implica una reducción de 106Pbs en la comparación promedio del trimestre, mientras que en el margen el ajuste a la baja fue de 30Pbs. En abril y mayo el crédito bancario concedido en moneda nacional presentó indicios de mayor dinamismo, el cual se observa tanto a nivel de crédito concedido a empresas como de crédito al consumo.
El Comité valora positivamente el efecto de los cambios implementados en el marco de la política monetaria.