Global
La economía global enfrenta un panorama marcado por una elevada incertidumbre. La imposición generalizada de aranceles por parte de Estados Unidos a sus socios comerciales, aunque posteriormente decidió imponer un “mínimo” de 10%, ha intensificado las tendencias proteccionistas y añadido presión a las tensiones geopolíticas actuales. La escalada en el conflicto comercial entre Estados Unidos y China ha resultado en barreras arancelarias sin precedentes.
Aunque aún es prematuro dimensionar la naturaleza definitiva de estas políticas y sus impactos sobre la actividad económica global, dado el contexto de incertidumbre, es muy probable una desaceleración. Estos riesgos por el momento se han materializado en una alta volatilidad de los mercados financieros globales y caídas generalizadas de los precios de las materias primas.
En este contexto, el mercado ha aumentado de manera significativa sus expectativas de recortes de la tasa de interés de referencia de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) para este año, comparado con lo que se esperaba en la última reunión del Comité de Política Monetaria (Copom). Si bien las expectativas de inflación de largo plazo permanecen relativamente estables en torno al 3%, el conflicto comercial con China podría dificultar la convergencia a la meta en el corto plazo.
Por otro lado, en los mercados emergentes, las monedas han estado bajo presión en el marco de una alta volatilidad. En el ámbito regional, en Brasil la depreciación del real ha sido acentuada por las presiones inflacionarias crecientes. Por otro lado, Argentina continúa con la implementación de su programa macroeconómico, al tiempo que ha cerrado un nuevo acuerdo con el staff del Fondo Monetario Internacional, pendiente de ratificación por el directorio del organismo.
Local
La inflación interanual en marzo se ubicó en 5,67%, mayor al aumento de 5,1% observado en febrero. Esta evolución estuvo en línea con lo proyectado por el Banco Central del Uruguay (BCU). Este resultado marca 22 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia (4,5% ± 1,5%), el período más prolongado de cumplimiento del objetivo desde la implementación del régimen de metas de inflación.
El aumento de la inflación en el último mes responde principalmente al aumento en la variación de ciertos alimentos, sumada a un efecto de comparación desfavorable, ya que la inflación mensual en marzo del año pasado fue de 0,02%. Los mayores incrementos en la canasta se observaron en carnes y derivados (10,1%, con un impacto de 0,7 puntos porcentuales en la inflación global) y en restaurantes y bares (6,8%, con un impacto de 0,6 puntos). Por su parte, la inflación subyacente calculada por el BCU aumentó 6,3% interanual en marzo, impulsada por un aumento en los bienes transables. Sin embargo, en los datos mensuales recientes se observa una desaceleración en la inflación subyacente.
Las expectativas relevadas por el BCU muestran que, en promedio, las proyecciones de inflación de analistas, operadores primarios y empresarios para el Horizonte de Política Monetaria (HPM) permanecen ligeramente por encima del rango de tolerancia. Las expectativas de los analistas locales se sitúan en 5,78% para los próximos doce meses y 5,75% para el HPM.
La actividad económica en Uruguay continuó mostrando señales de fortaleza. El Producto Bruto Interno (PIB) se expandió 3,1% en comparación con el mismo período de 2023. Los indicadores de alta frecuencia apuntarían a una aceleración del crecimiento, impulsado por una buena temporada turística. Con este desempeño, la economía uruguaya estaría cerca de cerrar su brecha de producto, según el promedio de un conjunto de estimaciones del BCU, alcanzando niveles de actividad próximos a su potencial. El mercado laboral se mantuvo relativamente estable en febrero, con una tasa de desempleo de 7,9%. En línea con esta tendencia, los salarios reales registraron un incremento del 0,7% en términos interanuales.