Global
Las tensiones y riesgos vinculados a las políticas de Estados Unidos continúan marcando el entorno internacional. La naturaleza del viraje de políticas y los efectos de las inéditas medidas tomadas están sujetos aún a una considerable incertidumbre.
En este contexto, el dólar a nivel global se continuó debilitando y los precios de las materias primas —particularmente el petróleo— continúan con un sesgo a la baja. En esta línea, la inflación global se ha reducido en los últimos meses y la mayoría de los bancos centrales han profundizado sus ciclos de reducción de tasas de interés.
En contraste, en Estados Unidos persisten riesgos al alza para la inflación. En este contexto, la Reserva Federal (Fed) mantuvo sin cambios la tasa de referencia en sus tres últimas reuniones, y se prevé que retome los recortes en su encuentro de setiembre. Tanto el mercado como el Comité de Gobernadores de la Fed anticipan dos reducciones adicionales en la tasa de política monetaria antes de fin de año.
Sin embargo, la volatilidad en los mercados financieros globales ha continuado su disminución. Los índices bursátiles muestran una recuperación y las perspectivas para el nivel de actividad económica global se mantienen resilientes respecto al Copom anterior.
En los mercados emergentes, las monedas continuaron apreciándose en este entorno de menor volatilidad financiera. En la región, la economía de Brasil habría mantenido su dinamismo durante el primer semestre, previéndose una desaceleración en la segunda mitad del año. En cuanto a la inflación, se observa una moderación en el margen y una reducción de las expectativas para 2025. En Argentina, prosigue el proceso de corrección macroeconómica, con avances en la reducción de la inflación, la unificación del mercado cambiario y una recuperación gradual del nivel de actividad. Existen algunos riesgos para el segundo semestre asociados al ciclo electoral.
Local
La inflación interanual en junio se ubicó en 4,59%, por debajo del 5,36% registrado en mayo. De esta forma, se alcanzan 25 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia de la meta de inflación (4,5% ± 1,5%), constituyendo el período más prolongado desde la implementación del régimen de metas. En la reducción de la variación interanual de junio se destaca la caída en los precios de frutas y verduras y algunos bienes y servicios transables.
La inflación núcleo que mide el BCU se desaceleró a 5,7%, desde el 6,1% medido de forma interanual. Sin embargo, la dinámica de los últimos meses se ubica cercana a la meta. Dentro de la canasta de inflación núcleo, el componente transable disminuyó a 5,3% interanual, explicado en gran medida por la evolución del tipo de cambio así como la evolución de los precios de las materias primas. Esto es compensado parcialmente por un alza en algunos alimentos, como carne y lácteos. Los no transables permanecieron estables, en torno a su mínimo histórico de 6,2%, pero aún por encima del rango de tolerancia.
Las expectativas de inflación continúan mostrando una convergencia hacia la meta. En junio, las proyecciones a dos años (Horizonte de Política Monetaria) se redujeron entre analistas (de 5,5% a 5,2%) y en los mercados financieros (de 5,3% a 5,2%). Además, las expectativas empresariales relevadas por el INE descendieron desde 6,5% a 6%, ubicándose dentro del rango de tolerancia.
En cuanto a la actividad económica, el PIB creció 0,5% desestacionalizado en el primer trimestre respecto del trimestre anterior, mientras que la expansión interanual fue de 3,4%. De acuerdo con los modelos utilizados por el Banco Central, el desempeño observado en el primer trimestre sería consistente con el cierre de la brecha de producto.
En el mercado de trabajo, los datos a mayo muestran una leve mejoría. La tasa de desempleo se redujo levemente (de 7,53% a 7,52%), mientras que se registraron aumentos en la tasa de empleo (de 59,4% a 59,8%) y en la tasa de actividad (de 64,5% a 64,6%). Por su parte, los indicadores de ingresos reflejan un incremento de la masa salarial real de 1,4% en el bimestre abril-mayo respecto al primer trimestre de 2025, explicado tanto por el aumento en la cantidad de ocupados (0,8%) como por la suba del salario real (0,5%).