Minuta del Copom

COPOM del 8 de julio de 2025

Fecha
11/07/2025
1. Análisis del contexto económico


Global

Las tensiones y riesgos vinculados a las políticas de Estados Unidos continúan marcando el entorno internacional. La naturaleza del viraje de políticas y los efectos de las inéditas medidas tomadas están sujetos aún a una considerable incertidumbre.  

En este contexto, el dólar a nivel global se continuó debilitando y los precios de las materias primas —particularmente el petróleo— continúan con un sesgo a la baja. En esta línea, la inflación global se ha reducido en los últimos meses y la mayoría de los bancos centrales han profundizado sus ciclos de reducción de tasas de interés. 

En contraste, en Estados Unidos persisten riesgos al alza para la inflación. En este contexto, la Reserva Federal (Fed) mantuvo sin cambios la tasa de referencia en sus tres últimas reuniones, y se prevé que retome los recortes en su encuentro de setiembre. Tanto el mercado como el Comité de Gobernadores de la Fed anticipan dos reducciones adicionales en la tasa de política monetaria antes de fin de año. 

Sin embargo, la volatilidad en los mercados financieros globales ha continuado su disminución. Los índices bursátiles muestran una recuperación y las perspectivas para el nivel de actividad económica global se mantienen resilientes respecto al Copom anterior.

En los mercados emergentes, las monedas continuaron apreciándose en este entorno de menor volatilidad financiera. En la región, la economía de Brasil habría mantenido su dinamismo durante el primer semestre, previéndose una desaceleración en la segunda mitad del año. En cuanto a la inflación, se observa una moderación en el margen y una reducción de las expectativas para 2025. En Argentina, prosigue el proceso de corrección macroeconómica, con avances en la reducción de la inflación, la unificación del mercado cambiario y una recuperación gradual del nivel de actividad. Existen algunos riesgos para el segundo semestre asociados al ciclo electoral.

Local

La inflación interanual en junio se ubicó en 4,59%, por debajo del 5,36% registrado en mayo. De esta forma, se alcanzan 25 meses consecutivos dentro del rango de tolerancia de la meta de inflación (4,5% ± 1,5%), constituyendo el período más prolongado desde la implementación del régimen de metas. En la reducción de la variación interanual de junio se destaca la caída en los precios de frutas y verduras y algunos bienes y servicios transables. 

La inflación núcleo que mide el BCU se desaceleró a 5,7%, desde el 6,1% medido de forma interanual. Sin embargo, la dinámica de los últimos meses se ubica cercana a la meta. Dentro de la canasta  de inflación núcleo, el componente transable disminuyó a 5,3% interanual, explicado en gran medida por la evolución del tipo de cambio así como la evolución de los precios de las materias primas. Esto es compensado parcialmente por un alza en algunos alimentos, como carne y lácteos. Los no transables permanecieron estables, en torno a su mínimo histórico de 6,2%, pero aún por encima del rango de tolerancia. 

Las expectativas de inflación continúan mostrando una convergencia hacia la meta. En junio, las proyecciones a dos años (Horizonte de Política Monetaria) se redujeron entre analistas (de 5,5% a 5,2%) y en los mercados financieros (de 5,3% a 5,2%). Además, las expectativas empresariales relevadas por el INE descendieron desde 6,5% a 6%, ubicándose dentro del rango de tolerancia. 

En cuanto a la actividad económica, el PIB creció 0,5% desestacionalizado en el primer trimestre respecto del trimestre anterior, mientras que la expansión interanual fue de 3,4%. De acuerdo con los modelos utilizados por el Banco Central, el desempeño observado en el primer trimestre sería consistente con el cierre de la brecha de producto. 

En el mercado de trabajo, los datos a mayo muestran una leve mejoría. La tasa de desempleo se redujo levemente (de 7,53% a 7,52%), mientras que se registraron aumentos en la tasa de empleo (de 59,4% a 59,8%) y en la tasa de actividad (de 64,5% a 64,6%). Por su parte, los indicadores de ingresos reflejan un incremento de la masa salarial real de 1,4% en el bimestre abril-mayo respecto al primer trimestre de 2025, explicado tanto por el aumento en la cantidad de ocupados (0,8%) como por la suba del salario real (0,5%).

2. El análisis de la política monetaria

El entorno global se ha vuelto menos incierto y más desinflacionario que el evaluado en la última actualización de proyecciones del BCU en marzo. Los riesgos de oferta se han moderado, el dólar global se mantiene dé​bil, y las perspectivas de crecimiento de la demanda externa son favorables.

En este contexto, las proyecciones de inflación del BCU fueron revisadas a la baja. En el escenario base, la inflación se mantendría en torno a la meta de 4,5% anual durante los próximos 24 meses.

La continua evolución descendente de las expectativas de inflación a dos años del sector privado constituye una señal de fortalecimiento en la credibilidad de la política monetaria. En junio, el promedio de expectativas bajó de 5,8% a 5,5%, un nuevo mínimo histórico. 

El Comité evaluó que las pautas salariales dadas a conocer en las últimas semanas guardan consistencia con las proyecciones del BCU y la meta de inflación. No obstante, una vez finalizada la ronda se analizarán sus posibles efectos, teniendo en cuenta factores como la evolución esperada de la productividad.

Se prevé que la actividad económica continúe expandiéndose en torno al crecimiento potencial en todo el Horizonte de Política Monetaria, en un contexto internacional que mostraría resiliencia de la demanda externa. No obstante, con base en los últimos datos de cuentas nacionales y las proyecciones en tiempo real, se revisó a la baja la proyección de crecimiento del producto para este año, que se estima en 2,5%, impulsada principalmente por el crecimiento del consumo privado. Se espera que la brecha de producto permanezca cerrada durante el período de proyección.​

3. Decisión de política

​El día 8 de julio de 2025 se llevó a cabo la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom), integrado por los tres miembros del Directorio del BCU, Guillermo Tolosa, presidente; Ana Claudia de los Heros, vicepresidenta; Julio Luis Sanguinetti, director; Adolfo Sarmiento, gerente de Política Económica y Mercados; Gerardo Licandro, gerente de Asesoría Económica; Juan Cantera, superintendente de Servicios Financieros; Verónica Vittete, jefa de Sistemas de Liquidación (gerenta de Sistema de Pagos en funciones); Leonardo Vicente, gerente de Política Monetaria; Jorge Christy, secretario general; e Isidra Delfino, gerenta de Comunicación Institucional. 

Al momento de adoptar la decisión de política monetaria, el Comité consideró que existe persistencia en la inflación de los bienes no transables. Al mismo tiempo, valoró positivamente la trayectoria descendente que ha mostrado la inflación y sus expectativas en los últimos meses. Esta evolución ha contribuido a que la tasa de interés real se haya vuelto más contractiva en comparación con la reunión anterior del Copom. Asimismo, la actualización de las proyecciones del BCU sugiere que la inflación se mantendría en torno a la meta.

Por estas razones, el Directorio del Banco Central del Uruguay resolvió por unanimidad reducir la TPM en 25 puntos básicos, ubicándola en 9%. Con esta decisión, se mantiene el sesgo contractivo, en línea con el objetivo de consolidar el proceso de desinflación y la convergencia de las expectativas hacia la meta de 4,5% anual.

En la medida en que la inflación evolucione conforme a lo esperado y que las expectativas de los agentes sigan descendiendo, el BCU entiende, dentro de un marco de cautela dada por la incertidumbre, que podría haber espacio para continuar revisando la tasa de interés a la baja.

Además, el Copom ha decidido que, para la instrumentación de la política monetaria en esta nueva etapa de consolidación del régimen, las adjudicaciones en las licitaciones estarán más fuertemente alineadas con el calendario preanunciado, ampliando el margen de actuación para los instrumentos de sintonía fina de ser necesario.​