19 de diciembre de 2019

El presidente del BCU expuso sobre coyuntura en foro económico de ACDE

​​​​​​El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Alberto Graña, expuso este jueves 19 de diciembre en el Foro Económico de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE).

La conferencia repasó varios aspectos relacionados con el Banco Central, en particular a partir del entorno internacional desafiante que se ha manifestado en los últimos años. Desde ese punto de partida, Graña se refirió a la política monetario-cambiaria, la dinámica inflacionaria, la estabilidad financiera y los desafíos pendientes.

Las reflexiones del presidente comenzaron a partir del contexto global donde sostuvo que la guerra comercial entre China y EEUU ha provocado una disminución persistente de las expectativas de crecimiento mundial, a la vez que los continuos anuncios sobre la guerra comercial también determinaron una alta volatilidad global, tanto del dólar como de los mercados financieros.

Asimismo, el entorno regional está marcado por una elevada incertidumbre con múltiples riesgos en Argentina, donde se observó un deterioro muy importante en las condiciones económicas y financieras, así como en Brasil, que ha tenido altibajos junto a bajas tasas de crecimiento y recientes episodios de volatilidad que forzaron al Banco Central de Brasil a intervenir en el mercado de cambios. A esto se añade la situación de Chile, donde luego de la inestabilidad social, el Banco Central de Chile también tuvo que intervenir ante fuertes presiones sobre el tipo de cambio.

En este escenario global y regional desafiante, el presidente del Banco Central resaltó que la percepción de los mercados sobre Uruguay es positiva, lo que se refleja en una prima por riesgo soberano estable en línea con otros países con grado inversor en América Latina.

El contexto internacional y regional tuvo impactos importantes en el mercado de cambios, en particular, por el rápido cambio de moneda en los portafolios administrados por los fondos de pensión. En ese sentido, la magnitud de los fondos involucrados motivó la intervención del BCU a efectos de evitar movimientos bruscos en el tipo de cambio, recordó el economista Alberto Graña.

“Las intervenciones permitieron procesar un ajuste del tipo de cambio sin eventos de alta volatilidad, en particular en comparación con los principales países de la región así como con países competidores de nuestros productos y mercados”, sostuvo en su presentación.

Esto fue posible debido a que la acumulación de reservas en el periodo 2009-2014 y en 2017 fruto de las compras de divisas en el mercado de cambios permitió un manejo anticíclico de la hoja de balance del BCU, dijo.

Graña recordó que las intervenciones en el mercado de cambio generan impactos en espejo en el stock de Letras de Regulación Monetaria (LRM) y en el déficit del Banco Central. En este aspecto resaltó que el actual ciclo de ventas contribuye a reducir el déficit parafiscal.

“En este contexto, aún no se observa un traspaso relevante de tipo de cambio a precios, ni efectos de segunda vuelta sobre el resto de los precios”, dijo Graña. Añadió que la política monetaria ha mantenido un carácter moderadamente contractivo, consistente con la actual fase del ciclo económico lo que también se ha reflejado en la evolución reciente de las tasas de las Letras.

Entre los desafíos a futuro, destacó como relevante continuar el proceso de desdolarización como política de largo plazo; proseguir los avances en el desarrollo de los mercados domésticos en moneda local; la construcción del mercado de futuros del tipo de cambio; el desarrollo del proyecto de e-Peso y el monitoreo del desarrollo de las finTech; así como aportar la discusión de aspectos financieros a la reforma del sistema de pensiones.


Últimas noticias

30 de diciembre de 2020
El nivel del Colchón de Capital Contracíclico se fijó en cero
La Superintendencia de Servicios Financieros (SSF) puso en práctica el 28 de diciembre de 2020 la normativa sobre el Colchón de Capital Contracíclico (CCC) aprobada el 11 de junio del corriente año (circular 2.350/2020). Más allá de que en esta oportunidad se dispuso que el capital adicional por este concepto sea nulo (valor del parámetro λ=0) a partir del 1° de enero de 2021 y para un horizonte esperable de un año, razón por la cual no se modificarán en ese horizonte los requerimientos de capital para las instituciones bancarias, vale la pena resaltar dos aspectos relevantes.El primero de ellos y el más general, es que con esta disposición se completó una larga lista de modificaciones normativas tendientes a que el sistema bancario local alcance los más altos estándares internacionales en la materia dictados por el Comité de Basilea y a los que se comprometió a instrumentar esta Superintendencia en lo que se denominó la Hoja de Ruta a Basilea III.El segundo aspecto más específico, es que con esta primera determinación del valor del CCC la Superintendencia da inicio a un proceso de largo aliento que implica una revisión semestral de las condiciones que a futuro determinarán eventualmente la necesidad de acumular un colchón de capital en épocas de bonanza. Este colchón de capital contracíclico (o CCC) podrá ser utilizado más adelante una vez que la economía y las instituciones deban enfrentar períodos de dificultades. Ello contribuye a preservar la solvencia del sistema y, por su intermedio, a la estabilidad del acceso al crédito a empresas y familias, sobre todo en tiempos difíciles en los que dicho acceso es más necesario que en tiempos de calma.Asimismo, los incrementos de nivel del Colchón de Capital Contracíclico entrarán en vigencia al año de haber sido publicados, lo que unido a la publicación en todos los casos de un informe detallado elaborado con metodología conocida​ contribuyen a la transparencia de la función de regulación financiera así como a la conveniente previsibilidad de sus disposiciones.
23 de diciembre de 2020
El BCU resolvió reducción de encajes en moneda doméstica
​​En el marco del proceso de desdolarización y reconstrucción de los mercados en pesos, del cual la rebaja de la inflación y el nuevo marco de política monetaria son pilar fundamental, el BCU ha resuelto en la sesión del Directorio del día de hoy un calendario de reducción de encajes en moneda nacional.Esta reducción permanente de encajes está en línea con las mejores prácticas en materia de Política Monetaria, que sugieren que no es recomendable hacer un uso intensivo de la normativa de encajes como variable de política, sino que se recomienda darle al sistema bancario una mayor estabilidad en este aspecto.Se incluye en la propuesta llevar a niveles muy reducidos las alícuotas para los depósitos a mayor plazo, fomentando la captación de esta clase de depósitos. El sistema muestra una marcada liquidez de los depósitos, lo que dificulta la posibilidad de los bancos de otorgar crédito en moneda nacional a mayor plazo.De acuerdo con la medida aprobada, los encajes en moneda doméstica que se aplicarán a partir de enero de 2021 se modifican de acuerdo a la pauta descrita en el cuadro siguiente:​P​​ropuesta    TramoHasta dic-20A partir de ene-21A partir de  jul-21A partir de ​dic-21Plazo menor a 30 días22%20%17%15%Plazo entre 30 y  90 días11%9%5%3%Plazo entre 180 y 365 días7%5%3%2%Plazo mayor a 3655%3%2%1%Para aquellos bancos que al 1 de julio de 2021, la liberación de encajes sea menor a la reducción de encajes establecidos por la Circular 2344 del 24 de abril de 2020, se extenderá la vigencia de los mismos hasta el 31 de diciembre de 2021.La remuneración de los saldos de encaje en pesos uruguayos en el Banco Central será modificada, fijándose en relación de la Tasa de Política Monetaria.La remuneración de los saldos de encaje por los depósitos en Unidades Indexadas, se mantienen, siendo los mismos iguales a la variación de dicho indicador.Por último, la tasa de facilidad para depósitos se reduce de 2% a 1%.Una vez completada, esta medida representará una liberación total de fondos cercana a los $20.000 millones, lo que equivale a un 1% del PIB.Más detalles de la medida pueden verse en este link​.