Una Política Monetaria orientada a la estabilidad.

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¿QUÉ ES LA POLÍTICA MONETARIA?

Una de las finalidades fundamentales del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor d​e la moneda, o sea la capacidad de compra del peso uruguayo.

Para lograrlo, nuestra institución implementa un régimen de metas de inflación, por el cual se compromete a efectuar todos los esfuerzos necesarios para que la inflación se mantenga dentro del rango objetivo establecido por el Comité de Coordinación Macroeconómica.

​Una moneda estable contribuye, entre otras cosas, al crecimiento de la producción, al desarrollo económico y social, a la generación de empleo y a mantener el valor de los ingresos de los ciudadanos. Un entorno de baja inflación permite a los agentes económicos prever el futuro con menor incerti​​dumbre y tomar mejores decisiones en los aspectos económicos y financieros (ahorro, inversión y consumo, etc.). Una alta inflación se traduce en un “impuesto” a la sociedad, que perjudica principalmente a aquellos que no pueden “protegerse” del mismo, generando más desigualdad social.​

La política monetaria refiere al conjunto de acciones que lidera el Banco Centra​l del Uruguay orientadas al cumplimiento del objetivo de inflación. Las principales decisiones en la materia son tomadas por el Directorio del Banco Central del Uruguay, a través del Comité de Política Monetaria (COPOM) y en coordinación con el Comité de Coordinación Macroeconómica.​


¿CÓMO FUNCIONA?

​La actual política monetaria en Uruguay puede definirse como un esquema de metas de inflación basado en agregados monetarios. En este  arreglo monetario, la variable principal de referencia son los medios de pago, definidos como el agregado M1 ampliado (emisión en poder del público + depósitos a la vista + cajas de ahorro). 

La política monetaria busca que este agregado crezca en forma consistente al objetivo de inflación y a la demanda de dinero.

​A modo de ejemplo, si la inflación está por encima del objetivo la política monetaria deberá actuar contrayendo la tasa de crecimiento de los agregados.  Esta contracción actuará – por diversas vías – restringiendo el gasto privado en los mercados de bienes y servicios, lo que debería mitigar presiones sobre la suba generalizada de precios.​


Publicaciones

Noticias sobre Política Monetaria

26 de diciembre de 2019
Comunicado del Comité de Política Monetaria
​​​​​​​​​​​​​​El entorno económico internacional se mantiene caracterizado por un elevado grado de incertidumbre política y económica. Existen perspectivas más favorables desde el punto de vista financiero, luego del acuerdo de primera fase entre China y EE.UU., y por el mantenimiento de la política monetaria laxa por parte de los principales bancos centrales. Sin perjuicio de lo anterior, las proyecciones de actividad mundial se corrigieron levemente a la baja.   En Argentina se han implementado medidas de control de cambios y reprogramación de obligaciones de corto plazo, mientras que en el caso de Brasil, se verificó un mayor impulso a la agenda de reformas lo que podría implicar una mejora en las perspectivas de crecimiento económico.   En este contexto, el nivel de actividad de la economía uruguaya mostró signos de recuperación en el tercer trimestre, más allá de las expectativas de crecimiento para el próximo año basadas en los proyectos de Participación Público Privada y otros emprendimientos de gran porte como por ejemplo la planta procesadora de celulosa.   Se ha mantenido una depreciación de nuestra moneda superior a la registrada para la mayoría de las monedas de economías emergentes y otras monedas relevantes de economías desarrolladas. Durante el cuarto trimestre se observaron instancias de alta volatilidad en el mercado de cambios derivadas del entorno global y particularmente regional, con fuertes presiones compradoras de divisas, ante lo cual el Banco Central intervino a efectos de evitar volatilidades excesivas en dicho mercado.   Asimismo la prima por riesgo país de Uruguay registra niveles bajos y estables y las reservas internacionales brutas y netas se encuentran en niveles que dotan a Uruguay de una situación de liquidez internacional confortable. Todos estos elementos, junto a las fortalezas del sistema financiero han conformado una plataforma sólida desde la cual la economía uruguaya ha enfrentado la creciente incertidumbre y desaceleración económica global y el entorno regional.   La inflación alcanzó 8,40% en el año móvil cerrado a noviembre, donde se continúa notando un fuerte un impulso por parte de los bienes transables internacionalmente, principalmente asociado al aumento del precio de la carne, compensado parcialmente por un descenso en los bienes no transables.   En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 7,6% al 19 de diciembre, guarismo que se encuentra dentro de la referencia indicativa definida en el último Comité de Política Monetaria (COPOM).  En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y de las expectativas de inflación y de acuerdo a la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario mantener una política monetaria moderadamente contractiva, consistente con la actual fase del ciclo económico. De esta forma se incidirá sobre los canales de transmisión relevantes para la evolución futura de la inflación, en especial consolidando el acercamiento de las expectativas de inflación al rango meta. Tomando en consideración estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el Banco Central del Uruguay decidió fijar como referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el primer trimestre de 2020 un rango entre 6% y 8%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta de 3%-7% para los próximos 24 meses y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.   La situación global y doméstica continuará siendo monitoreada hasta el próximo COPOM, el que tendrá lugar en abril de 2020. Durante este período el Banco Central utilizará todos sus instrumentos disponibles a efectos de contribuir a mantener la inflación y las expectativas de inflación dentro del rango meta y mitigar el traspaso de la incertidumbre internacional y regional al mercado doméstico.
09 de octubre de 2019
Comunicado del Comité de Política Monetaria
​El Comité de Coordinación Macroeconómica (CCM) en función de su evaluación del contexto macroeconómico global, regional y doméstico decidió ratificar el rango objetivo para la inflación de 3%-7% para los próximos 24 meses.En el panorama económico internacional se mantiene un entorno caracterizado por la persistencia de medidas proteccionistas y un elevado grado de incertidumbre política y económica. Ello ha traído aparejado una sostenida reducción de la actividad económica y del comercio internacional, acompañados por una nueva revisión a la baja en las proyecciones de crecimiento a nivel global. En este marco se verificó una reducción de la tasa de referencia por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos. De acuerdo a indicadores de los mercados financieros se espera una nueva modificación a la baja de dicha tasa.En Argentina se profundizó la inestabilidad macroeconómica y financiera luego del incremento de la incertidumbre verificado en el mes de agosto. En el caso de Brasil, si bien se avanzó en el proceso de aprobación de la reforma previsional, la misma aún está en proceso.En este contexto, el nivel de actividad de la economía uruguaya continuó mostrando síntomas de desaceleración, no obstante lo cual la confirmación de la instalación de un importante nuevo emprendimiento en el país provoca un incremento de la actividad en el horizonte de formulación de la política monetaria. Por su parte la cuenta corriente de la balanza de pagos mostró un superávit de 0,2% del Producto Interno Bruto, cuya evolución es acompañada por una depreciación de nuestra moneda superior a la registrada para la mayoría de las monedas de economías emergentes y otras monedas relevantes de economías desarrolladas. Asimismo la prima por riesgo país de Uruguay registra niveles bajos y estables, extremo que fue ratificado en la reciente reapertura de los bonos globales con vencimiento a los años 2031 y 2055. Las reservas internacionales brutas y netas se encuentran en niveles que dotan a Uruguay de una situación de liquidez internacional confortable. Todos estos elementos, junto a las fortalezas del sistema financiero han conformado una plataforma sólida desde la cual la economía uruguaya ha enfrentado la creciente incertidumbre y desaceleración económica global y un entorno regional caracterizado por bajas tasas de crecimiento en Brasil y la profundización de la crisis en Argentina.La inflación alcanzó 7,78% en el año móvil cerrado a setiembre, verificándose un impulso por parte de los bienes transables internacionalmente, principalmente asociado al aumento del precio de la carne, compensado parcialmente por un descenso en los bienes no transables.Asimismo, durante el trimestre se observaron instancias de alta volatilidad en el mercado de cambios, con presiones vendedoras durante el mes de julio y compradoras durante el mes de agosto. Como en anteriores oportunidades el Banco Central intervino a efectos de evitar volatilidades excesivas en dicho mercado.En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 8.2%, guarismo que se encuentra dentro de la referencia indicativa definida en el último Comité de Política Monetaria (COPOM).En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y de las expectativas de inflación y de acuerdo a la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario mantener una política monetaria moderadamente contractiva, consistente con la actual fase del ciclo económico. De esta forma se incidirá sobre los canales de transmisión relevantes para la evolución futura de la inflación, en especial consolidando el acercamiento de las expectativas de inflación al rango meta. Tomando en consideración estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el Banco Central del Uruguay decidió fijar como referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el cuarto trimestre de 2019 un rango entre 7% y 9%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.La situación global y doméstica continuará siendo monitoreada hasta el próximo COPOM, el que tendrá lugar en diciembre de 2019. Durante este período el Banco Central utilizará todos sus instrumentos disponibles a efectos de contribuir a mantener la inflación y las expectativas de inflación dentro del rango meta y mitigar el traspaso de la incertidumbre internacional y regional al mercado doméstico.
12 de julio de 2019
Comunicado del Comité de Política Monetaria
​El Comité de Coordinación Macroeconómica (CCM) en función de su evaluación del contexto macroeconómico global, regional y doméstico decidió ratificar el rango objetivo para la inflación de 3%-7% para los próximos 24 meses.El panorama económico internacional se caracteriza por un entorno pautado por la persistencia de medidas proteccionistas y un elevado grado de incertidumbre. Ello ha traído aparejado una reducción de la actividad económica y del comercio internacional, acompañados por una nueva revisión a la baja en las proyecciones de crecimiento a nivel global. Al mismo tiempo aumentaron las perspectivas de una reducción de la tasa de referencia por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.En Argentina se mantiene el panorama observado en el trimestre anterior caracterizado por la presencia de desequilibrios macroeconómicos, caída de la actividad económica e inflación persistente. A su vez se ha producido un aumento de la incertidumbre política en vísperas del proceso electoral. Por otra parte en Brasil se observan algunas señales de recuperación económica y se verifican avances en el proceso de aprobación de la reforma previsional.En este contexto, el nivel de actividad de la economía uruguaya continuó mostrando síntomas de desaceleración, mientras que se produjo un descenso en la inflación a fin del trimestre, alcanzando 7,36% en el año móvil cerrado a junio. Paralelamente, en el margen se ha verificado un aumento en las expectativas de inflación, las que actualmente se ubican en 7,66% para el final del horizonte de política.Asimismo, durante el trimestre se observó un cambio de portafolio por parte de inversores institucionales con una mayor preferencia por la moneda extranjera. Ello provocó una importante presión compradora en el mercado de cambios durante el mes de mayo. Como en anteriores oportunidades y a efectos de evitar volatilidades excesivas en dicho mercado, el Banco Central intervino a través de diferentes modalidades: ventas al contado, ventas a futuro y una operación de recompra de instrumentos de regulación monetaria integrada mayoritariamente en dólares estadounidenses.Cabe destacar que en lo que va del año se ha producido una depreciación de nuestra moneda superior a la registrada para la mayoría de las monedas de economías emergentes.En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 10%, guarismo que se encuentra dentro de la referencia indicativa definida en el último Comité de Política Monetaria (COPOM).En función de la evolución de la actividad económica y de la inflación antes expuesta y de acuerdo a las perspectivas del contexto macroeconómico, el COPOM estimó necesario mantener una política monetaria moderadamente contractiva, consistente con la actual fase del ciclo económico. De esta forma se incidirá sobre los canales de transmisión relevantes para la evolución futura de la inflación, en especial consolidando el acercamiento de las expectativas de inflación al rango meta. Tomando en consideración estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el Banco Central del Uruguay decidió fijar como referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el tercer trimestre de 2019 un rango entre 8% y 10%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.La situación global y doméstica continuará siendo monitoreada hasta el próximo COPOM, el que tendrá lugar en octubre de 2019. Durante este período el Banco Central utilizará todos sus instrumentos disponibles a efectos de contribuir a mantener la inflación y las expectativas de inflación dentro del rango meta y mitigar el traspaso de la incertidumbre internacional y regional al mercado doméstico.