Una Política Monetaria orientada a la estabilidad.

PM-Web.jpg

¿QUÉ ES LA POLÍTICA MONETARIA?

Una de las finalidades fundamentales del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor d​e la moneda, o sea la capacidad de compra del peso uruguayo.

Para lograrlo, nuestra institución implementa un régimen de metas de inflación, por el cual se compromete a efectuar todos los esfuerzos necesarios para que la inflación se mantenga dentro del rango objetivo establecido por el Comité de Coordinación Macroeconómica.

​Una moneda estable contribuye, entre otras cosas, al crecimiento de la producción, al desarrollo económico y social, a la generación de empleo y a mantener el valor de los ingresos de los ciudadanos. Un entorno de baja inflación permite a los agentes económicos prever el futuro con menor incerti​​dumbre y tomar mejores decisiones en los aspectos económicos y financieros (ahorro, inversión y consumo, etc.). Una alta inflación se traduce en un “impuesto” a la sociedad, que perjudica principalmente a aquellos que no pueden “protegerse” del mismo, generando más desigualdad social.​

La política monetaria refiere al conjunto de acciones que lidera el Banco Centra​l del Uruguay orientadas al cumplimiento del objetivo de inflación. Las principales decisiones en la materia son tomadas por el Directorio del Banco Central del Uruguay, a través del Comité de Política Monetaria (COPOM) y en coordinación con el Comité de Coordinación Macroeconómica.​


¿CÓMO FUNCIONA?

​La actual política monetaria en Uruguay puede definirse como un esquema de metas de inflación basado en agregados monetarios. En este  arreglo monetario, la variable principal de referencia son los medios de pago, definidos como el agregado M1 ampliado (emisión en poder del público + depósitos a la vista + cajas de ahorro). 

La política monetaria busca que este agregado crezca en forma consistente al objetivo de inflación y a la demanda de dinero.

​A modo de ejemplo, si la inflación está por encima del objetivo la política monetaria deberá actuar contrayendo la tasa de crecimiento de los agregados.  Esta contracción actuará – por diversas vías – restringiendo el gasto privado en los mercados de bienes y servicios, lo que debería mitigar presiones sobre la suba generalizada de precios.​


Publicaciones

Noticias sobre Política Monetaria

25 de junio de 2020
El BCU valora positivamente la evolución de las condiciones financieras que se han observado en el trimestre y extiende su decisión de asegurar la liquidez
​El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central del Uruguay (BCU) llevó a cabo su reunión, analizando la evolución del segundo trimestre del año, que ha estado pautado por las consecuencias económicas de la evolución de la pandemia generada por el COVID-19. En particular, se valoró el crecimiento de la demanda de dinero, el comportamiento de la inflación y sus expectativas, la actividad económica y otros indicadores relacionados a la cadena de pagos.El entorno económico internacional evidencia las consecuencias negativas a nivel económico debido al avance global y regional del COVID-19, en un contexto donde las economías desarrolladas han incrementado sus medidas para el combate de la recesión, mientras que los mercados financieros globales han tendido a estabilizarse.La evolución de la actividad económica local empieza a mostrar signos de reactivación gradual en algunos sectores, lo que permite proyectar caídas menores a las esperadas inicialmente. Las medidas adoptadas por este Banco Central durante el período, con foco en la preservación de la liquidez, han contribuido a mitigar los impactos negativos de la pandemia y favorecerán la salida de la misma.En el año cerrado a mayo de 2020 la inflación alcanzó 11,05%. Aunque parte de la misma se explicó por elementos coyunturales y la evolución del tipo de cambio sobre la dinámica de los bienes transables, sigue estando muy por encima del rango objetivo. El sostenimiento de la senda descendente de los bienes no transables es un punto que este Comité viene observando como un elemento positivo en la trayectoria hacia la meta.Las expectativas de los agentes, que son un elemento central en un régimen de objetivos de inflación, muestran un guarismo de 8% en el horizonte de 24 meses, también por encima del rango objetivo.Durante este segundo trimestre el agregado monetario M1' verificó una variación interanual de 11%. La demanda de dinero viene creciendo de manera sostenida, por encima de los niveles esperados, principalmente guiada por un motivo de precaución ante la incertidumbre creada por la emergencia sanitaria. Dicha variación excedió las previsiones realizadas a principios del trimestre, cuando el rango indicativo se ubicó en niveles de expansión entre 3% y 5%, mostrando una mayor preferencia por liquidez de parte de los agentes económicos. La pauta indicativa fue revisada al alza en el COPOM del mes de mayo a niveles esperados de expansión del agregado monetario de 7,5% interanual para el trimestre, pero la decisión de la política monetaria fue acompañar dicha expansión hasta mayores niveles de tal forma de poner condiciones monetarias que no fueran una restricción para la actividad económica.En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y de sus expectativas, valoradas especialmente por este Comité, y de acuerdo con la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario seguir implementando una política monetaria que acompañe la actual situación pautada por la emergencia sanitaria, comprometida con asegurar la liquidez y evitar eventuales restricciones en el mercado de dinero.En la medida que los indicadores ratifiquen que el ritmo de actividad se recupera más rápido de lo esperado, la evolución del agregado comenzará a ajustarse en línea con una senda de inflación que permita converger dentro del actual rango objetivo en el horizonte de política monetaria.Tomando en consideración estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el Banco Central del Uruguay decidió fijar como referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el tercer trimestre de 2020 un rango entre 7% y 10%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta de 3%-7% para los próximos 24 meses y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.Montevideo, 25 de junio de 2020
21 de mayo de 2020
El BCU continúa la política de asegurar la liquidez en la actual coyuntura y ratifica su compromiso con la reducción de la inflación​​​
El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central del Uruguay (BCU) llevó a cabo su reunión de monitoreo, cumpliendo con la decisión institucional de evaluar la coyuntura y resultados de la política monetaria sobre la base de plazos más breves que permitan fortalecer la orientación de política monetaria.A efectos de la toma de decisiones, se ponderaron los siguientes factores: el seguimiento de las consecuencias económicas de la evolución de la pandemia generada por el COVID-19 y el análisis de las múltiples variables y proyecciones relevantes del escenario macroeconómico internacional y doméstico. En particular, se evaluó el crecimiento de la demanda de dinero y el comportamiento de la inflación y las expectativas, dado el rango establecido de entre 3%-7% para los próximos 24 meses.El entorno económico internacional continúa evidenciando consecuencias negativas a nivel económico debido al avance global del COVID-19, con un impacto significativo en la región. Luego de medidas expansivas de los bancos centrales a nivel mundial, los mercados globales se estabilizan y el flujo de capitales a países emergentes muestra cierta recuperación.En ese contexto el Banco Central siguió adoptando medidas para mitigar sus impactos, en línea con las acciones llevadas adelante por el gobierno nacional.Si bien la evolución de la actividad económica local evidencia las consecuencias de la pandemia, el retorno gradual de la actividad en algunos sectores permite proyectar caídas menores a las esperadas inicialmente.La inflación alcanzó el 10,86% en el año móvil cerrado a abril, como consecuencia de la variación de los bienes transables internacionalmente, el aumento del tipo de cambio y la actualización de las tarifas públicas. Asimismo, la última Encuesta de Expectativas, publicada el día 20 de mayo, muestra un guarismo de 8,25% a abril 2022 por encima del rango objetivo para ese horizonte, lo que sigue siendo un foco de atención para este Comité.​En este período la demanda de dinero ha crecido de manera sostenida, por encima de los niveles esperados, principalmente guiada por un motivo de precaución ante la incertidumbre creada por la emergencia sanitaria. En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 8,7% a abril de 2020.Es esperable que la demanda de dinero se mantenga en estos niveles por el resto del trimestre, con una variación interanual del agregado monetario M1’ en el entorno del 7,5 %, por encima de la referencia indicativa definida para el segundo trimestre del año en el último COPOM.En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y de las expectativas de inflación, valoradas con preocupación por este Comité, y de acuerdo con la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario seguir implementando una política monetaria que acompaña la actual situación pautada por la emergencia sanitaria, comprometida con asegurar la liquidez y que no existan restricciones en el mercado de dinero.El COPOM ratifica una senda monetaria para los próximos siete trimestres, que permite converger en el horizonte de política monetaria a niveles de inflación dentro del actual rango objetivo.Montevideo, 21 de mayo de 2020