Una Política Monetaria orientada a la estabilidad.

PM-Web.jpg

¿QUÉ ES LA POLÍTICA MONETARIA?

Una de las finalidades fundamentales del Banco Central es la estabilidad de precios, como forma de preservar el valor d​e la moneda, o sea la capacidad de compra del peso uruguayo.

Para lograrlo, nuestra institución implementa un régimen de metas de inflación, por el cual se compromete a efectuar todos los esfuerzos necesarios para que la inflación se mantenga dentro del rango objetivo establecido por el Comité de Coordinación Macroeconómica.

​Una moneda estable contribuye, entre otras cosas, al crecimiento de la producción, al desarrollo económico y social, a la generación de empleo y a mantener el valor de los ingresos de los ciudadanos. Un entorno de baja inflación permite a los agentes económicos prever el futuro con menor incerti​​dumbre y tomar mejores decisiones en los aspectos económicos y financieros (ahorro, inversión y consumo, etc.). Una alta inflación se traduce en un “impuesto” a la sociedad, que perjudica principalmente a aquellos que no pueden “protegerse” del mismo, generando más desigualdad social.​

La política monetaria refiere al conjunto de acciones que lidera el Banco Centra​l del Uruguay orientadas al cumplimiento del objetivo de inflación. Las principales decisiones en la materia son tomadas por el Directorio del Banco Central del Uruguay, a través del Comité de Política Monetaria (COPOM) y en coordinación con el Comité de Coordinación Macroeconómica.​


¿CÓMO FUNCIONA?

La actual política monetaria en Uruguay puede definirse como un esquema de metas de inflación basado en tasas de interés. En este  arreglo monetario, la variable principal de referencia es la tasa del mercado de dinero interbancario a 1 día de plazo. 

La política monetaria busca que esta tasa transmita su señal al resto de las tasas de interé​s de la economía consistente con el objetivo de inflación.




Publicaciones

Noticias sobre Política Monetaria

03 de septiembre de 2020
El BCU adopta la tasa de interés como instrumento de política monetaria
​​El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central del Uruguay (BCU) se reunió en forma extraordinaria y decidió implementar el cambio de instrumento de política monetaria desde una modalidad de agregados monetarios hacia tasa de interés.  Con posterioridad al Comité de Coordinación Macroeconómica (ver comunicado), reunión en la que se destacaron la consistencia de las políticas fiscal, monetaria y de ingresos, y donde se estableció que el rango objetivo para la inflación permanecerá del 3% al 7% hasta setiembre del año 2022 cuando pasará a ser de 3%- 6%, el COPOM decidió confirmar que el instrumento de política monetaria será la tasa de interés a partir del 4 de setiembre.En este entorno, el COPOM fijó la Tasa de Política Monetaria (TPM) como tasa de referencia para colocaciones a un día de plazo en el 4,5% anual. Con este nivel de TPM se ratifica la decisión de mantener una política monetaria expansiva, atendiendo a que las condiciones monetarias no impliquen una restricción para la actividad económica ante la pandemia provocada por el COVID-19. A medida que las condiciones adversas derivadas de la emergencia sanitaria se vayan atenuando, el COPOM prevé el pasaje paulatino a una instancia contractiva, tal y como fue anunciando en las últimas reuniones.Dicha decisión se suma a los cambios que la comunicación de la política monetaria viene desarrollando en los últimos meses y apunta a dotar de mayor transparencia a las señales que la misma transmite al sistema financiero, de forma de anclar las expectativas de inflación en el mediano plazo. Para la instrumentación de la política monetaria se contará con la emisión de instrumentos de regulación monetaria y de instrumentos de corto plazo (sintonía fina).El COPOM volverá a reunirse el próximo 24 de setiembre de acuerdo al calendario anual de reuniones publicado, para realizar el seguimiento de la situación económica y de la dinámica inflacionaria. Descargar comunicado​
27 de agosto de 2020
Comité de Coordinacion Macroecónomica
​El jueves 27 de agosto de 2020, en cumplimiento de lo establecido en el artículo 2 de la Ley número 18.401, de 24 de octubre de 2008, en la redacción dada por el art. 3 de la Ley número 18.670, de 20 de julio de 2010, el cual fue incorporado como artículo 41 al Texto Ordenado de la Carta Orgánica del Banco Central del Uruguay se reunió el Comité de Coordinación Macroeconómica. Los miembros del comité, en representación del Ministerio de Economía y Finanzas y del Banco Central del Uruguay, intercambiaron información y puntos de vista sobre la situación económica general y, en particular, evaluaron la respuesta que se ha tenido frente a la crisis sanitaria que ha enfrentado el país desde marzo de este año y el efecto de las distintas medidas que se han puesto en práctica.Se destacó la importancia de tener un alto grado de coherencia entre las diferentes políticas macroeconómicas: fiscal, monetaria - cambiaria y de ingresos, como forma de mantener un funcionamiento ordenado de la economía, ofreciendo a los agentes económicos un marco de referencia que permita tener señales claras y contribuya a la reconstrucción de la credibilidad necesaria.La elaboración del Presupuesto por parte del equipo económico ha mostrado precisamente esa preocupación por la consistencia en la política fiscal, la monetaria y la de ingresos. Respecto a la inflación, se han considerados supuestos de una paulatina reducción de la misma en los próximos cinco años, acercándola a guarismos de largo plazo consistentes con los internacionales. ​En base a esto se resolvió reducir el rango objetivo para la inflación a partir de setiembre de 2022, el que estará entre 3% y 6%.Adicionalmente, se estableció la necesidad de una agenda para avanzar en la desdolarización de la economía, liderada por el Banco Central pero llevada a cabo también por otros organismos públicos involucrados y con coordinación con el sector privado, como una línea de trabajo que busca potenciar la política monetaria a la vez que reduce la fragilidad financiera.
06 de agosto de 2020
El BCU mantiene su decisión de asegurar la liquidez durante la crisis sanitaria e inicia el proceso de modificación del instrumento de política monetaria
​El Comité de Política Monetaria (COPOM) del Banco Central del Uruguay (BCU) inició el proceso de modificación del instrumento de política monetaria desde los agregados monetarios hacia uno donde las señales se trasmitan a través de la tasa de interés, mientras se mantiene el foco en proveer la liquidez necesaria y evitar restricciones en el mercado de dinero ante la actual situación de emergencia sanitaria.En su reunión de seguimiento, el COPOM analizó lo ocurrido durante el primer mes del tercer trimestre del año. En el entorno económico generado durante la pandemia provocada por el COVID-19, se consideró la expansión de la demanda de dinero y el comportamiento de la inflación y sus expectativas, dado el rango meta establecido de entre 3%-7% para los próximos 24 meses.El entorno económico internacional presenta mercados financieros que han tendido a estabilizarse en niveles previos a la pandemia, mientras que las consecuencias negativas a nivel económico del COVID-19 se profundizan en América Latina.A nivel local, la actividad económica acentúa los signos de reactivación gradual que ha mostrado en algunos sectores a partir del mes de mayo.En el año cerrado a julio de 2020 la inflación alcanzó el 10,13%, por una menor dinámica en el sector transable a raíz de la variación del tipo de cambio, mientras que en los bienes no transables se da una recuperación en algunos sectores que habían sufrido baja de precios por efecto de la pandemia como el sector educación. En ese sentido, un foco de atención está en la expectativa de inflación de 7,8%, por encima del rango objetivo en el horizonte de política, expresada por los agentes económicos en la última edición de la Encuesta de Expectativas.Durante el mes de julio la demanda de dinero ha crecido de manera sostenida, por encima de los niveles esperados, principalmente guiada por un motivo de precaución ante la incertidumbre creada por la emergencia sanitaria. En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 15,5% que excede las previsiones realizadas a finales del segundo trimestre. Dicha expansión ha tenido un correlato en la caída de las tasas de interés de los instrumentos de regulación monetaria de 130 puntos básicos. En ese sentido, la decisión de mantener una política monetaria expansiva es para que las condiciones monetarias no impliquen una restricción para la actividad económica.En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y sus expectativas, valoradas con preocupación por este Comité, y de acuerdo con la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario iniciar el proceso de modificación de su instrumento de política monetaria mientras mantiene el foco en proveer la liquidez necesaria y evitar restricciones en el mercado de dinero ante la actual situación de emergencia sanitaria.Basándose en estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el BCU decidió también mantener la referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el tercer trimestre de 2020 en el entorno del 15%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta de 3%-7% para los próximos 24 meses y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.Montevideo, 6 de agosto de 2020