2 de febrero de 2021

El BCU autoriza a extender el período de amortización del capital para actividades vinculadas al turismo

La Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central del Uruguay (BCU) autorizó a las Instituciones de Intermediación Financiera, Empresas de Servicios Financieros y Empresas Administradoras de Crédito de mayores activos a extender el período de gracia para la amortización del capital hasta doce meses en las reestructuraciones de operaciones de crédito problemáticas que se acuerden hasta el 30 de junio de 2021 con clientes cuyas actividades estén vinculadas al turismo.

Cuando las operaciones a reestructurar sean préstamos amortizables, el período de gracia podrá aplicar también al pago de intereses.

La resolución adoptada contempla que en el contexto actual algunas actividades vinculadas al sector turismo presentan características de ingresos particulares y el período de transitoriedad en la restricción de ingresos será más largo que el previsto inicialmente.​

La medida beneficiará a aquellos clientes del sector turismo que resultaron afectados directa o indirectamente por la Emergencia Sanitaria declarada por el Poder Ejecutivo el 13 de marzo de 2020 y siempre que del análisis de la capacidad de pago se demuestre con una seguridad razonable que los flujos de ingresos generados durante el plazo de la reestructura permiten cubrir los desembolsos que se acuerden en el marco de dichas reestructuras.

Quedan comprendidos dentro de los clientes cuyas actividades están vinculadas al turismo, todos aquellos que operen en el sector de hoteles y similares, restaurantes, bares, transporte no regular de pasajeros (taxímetros, remises, escolares, alquiler de autos con conductor), transporte marítimo de pasajeros, agencias de viaje, alquiler de autos sin chofer y otros de similares características.


11 de febrero de 2021
El Banco Central ratificó la instancia expansiva de la política monetaria
​El Banco Central del Uruguay luego de la reunión del Comité de Política Monetaria (COPOM) ratificó la tasa de interés de referencia (TPM) en 4,5%, en un escenario de alta liquidez en el mercado de dinero, reafirmando la instancia expansiva de política monetaria que permite seguir contribuyendo a la situación económica ante la pandemia generada por el COVID-19.En la primera reunión del año 2021 se enfrenta un escenario internacional en el que mejoran las perspectivas de crecimiento, mientras continúa la incertidumbre a nivel regional. Se verifica una corrección al alza del crecimiento de China y Estados Unidos así como de economías emergentes. En la región, la crisis sanitaria continúa manifestándose como una fuente de incertidumbre que se suma a los desequilibrios macroeconómicos ya existentes. En este entorno, si bien el empleo continúa recuperándose, se hace más lento el ritmo de su recuperación al influjo de la temporada turística.En el año móvil cerrado a enero de 2021 la inflación mostró un nuevo descenso consistente con los anuncios de política monetaria, llegando a 8,9%. Asimismo, la inflación subyacente de exclusión muestra un nuevo descenso y se ubica en 8,1%, desacelerándose tanto su componente transable como no transable.Este descenso de la inflación se viene dando en un marco de consistencia de las políticas macroeconómicas, con el cumplimiento de las metas fiscales planteadas en el presupuesto nacional y donde tanto los ajustes anuales de las tarifas públicas como las pautas de ajuste salarial han sido consistentes con una senda de inflación convergente al rango meta.No obstante, los anuncios de política monetaria han logrado afectar a las expectativas de inflación con velocidades diferentes. Mientras que las de los agentes que siguen más de cerca los desarrollos de política monetaria, como los analistas y agentes financieros, han ajustado sus expectativas a la baja y se ubican en niveles consistentes con el techo del actual rango meta, las expectativas de los empresarios se muestran más rígidas y permanecen fuera del rango objetivo para el horizonte de 24 meses.En el compromiso establecido para el horizonte de política monetaria, resulta fundamental la convergencia de las expectativas de los agentes y por tanto el Banco Central continuará brindando las señales en ese sentido, ratificando su compromiso de mantener una senda monetaria consistente con el rango de inflación entre 3% y 6% para los próximos 24 meses.La tasa de colocaciones a un día (T1D) se mantiene en el entorno del 4,5% anual anunciado como valor de referencia de la Tasa de Política Monetaria (TPM), en un mercado de dinero que ha estado pautado por la liquidez resultante de la reducción de las alícuotas de los encajes en moneda nacional. En este marco, los bancos han aumentado sus reservas voluntarias y las tenencias de instrumentos de sintonía fina. Se ha observado un descenso de las tasas de interés de los instrumentos de regulación monetaria que supera los 400 puntos básicos desde el cambio de instrumento de política en setiembre de 2020, el que ha sido acompañado por un descenso de las tasas de interés activas. Dada la liquidez existente, se puede esperar mayores reducciones en la remuneración de estos instrumentos.En este marco, los miembros del comité en unanimidad entienden necesario continuar la instancia expansiva de la política monetaria tendiente a evitar restricciones de liquidez y por tanto proponen al directorio ratificar la tasa de política monetaria de 4,5%. Futuros cambios en la política monetaria dependerán de la evolución de los distintos elementos que evalúa este Banco Central, no obstante los miembros del comité consideran que la evolución de la pandemia haría mantener el talante expansivo al menos durante el primer semestre de este año.Montevideo, 11 de febrero de 2021​
26 de enero de 2021
El BCU remitió el anteproyecto de ley que habilita la digitalización de los cheques y los cheques electrónicos como instrumentos del sistema de pagos
​El Banco Central del Uruguay (BCU) remitió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el anteproyecto de Ley que habilita la digitalización de los cheques y los cheques electrónicos como instrumentos del sistema de pagos.La iniciativa legislativa aprobada por el Directorio del BCU el 16 de diciembre de 2020​ identifica la necesidad de introducir cambios a la ley de cheques vigente que solo reconoce como valor el cheque físico. En primer término, se incorpora a la ley actual el reconocimiento de la imagen digitalizada del cheque físico como valor. En segundo término, se reconoce expresamente la existencia del cheque electrónico, el cual nace, circula y se cancela de forma electrónica, análogamente al valor escritural. En tercer término, se consagra en la ley el instituto del “truncamiento” de los cheques.Por último, se otorga al Banco Central del Uruguay la facultad de reglamentar la ley en todos sus términos lo que permitirá garantizar la eficiencia, la seguridad y la confianza en el instrumento y en el sistema de pagos, incorporando las nuevas tecnologías de forma oportuna.  La propuesta aprobada por el BCU es parte los objetivos de la Hoja de ruta del Sistema de Pagos en Uruguay dada a conocer el 21 de octubre de 2020 y que incluía en su agenda la promoción de los cambios legales y reglamentarios necesarios para el funcionamiento de los cheques electrónicos así como la digitalización de cheques.La redacción del anteproyecto se realizó con aportes de especialistas jurídicos del Programa de Modernización Legislativa (PROMOLE) impulsado por el presidente de la Cámara de Representantes, el diputado Martín Lema, y contó con sugerencias realizadas por actores de la industria financiera.
30 de diciembre de 2020
El nivel del Colchón de Capital Contracíclico se fijó en cero
La Superintendencia de Servicios Financieros (SSF) puso en práctica el 28 de diciembre de 2020 la normativa sobre el Colchón de Capital Contracíclico (CCC) aprobada el 11 de junio del corriente año (circular 2.350/2020). Más allá de que en esta oportunidad se dispuso que el capital adicional por este concepto sea nulo (valor del parámetro λ=0) a partir del 1° de enero de 2021 y para un horizonte esperable de un año, razón por la cual no se modificarán en ese horizonte los requerimientos de capital para las instituciones bancarias, vale la pena resaltar dos aspectos relevantes.El primero de ellos y el más general, es que con esta disposición se completó una larga lista de modificaciones normativas tendientes a que el sistema bancario local alcance los más altos estándares internacionales en la materia dictados por el Comité de Basilea y a los que se comprometió a instrumentar esta Superintendencia en lo que se denominó la Hoja de Ruta a Basilea III.El segundo aspecto más específico, es que con esta primera determinación del valor del CCC la Superintendencia da inicio a un proceso de largo aliento que implica una revisión semestral de las condiciones que a futuro determinarán eventualmente la necesidad de acumular un colchón de capital en épocas de bonanza. Este colchón de capital contracíclico (o CCC) podrá ser utilizado más adelante una vez que la economía y las instituciones deban enfrentar períodos de dificultades. Ello contribuye a preservar la solvencia del sistema y, por su intermedio, a la estabilidad del acceso al crédito a empresas y familias, sobre todo en tiempos difíciles en los que dicho acceso es más necesario que en tiempos de calma.Asimismo, los incrementos de nivel del Colchón de Capital Contracíclico entrarán en vigencia al año de haber sido publicados, lo que unido a la publicación en todos los casos de un informe detallado elaborado con metodología conocida​ contribuyen a la transparencia de la función de regulación financiera así como a la conveniente previsibilidad de sus disposiciones.