Jornadas Técnicas de actualización profesional organizada por el Colegio de Contadores, Economistas y Administradores del Uruguay

Mario Bergara: "La consistencia de las políticas macroeconómicas es esencial para contribuir a un contexto de estabilidad ”

El Ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, el Director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio, Andrés Masoller y el Presidente del BCU, Mario Bergara participaron en conjunto de una conferencia en el marco de las Jornadas Técnicas organizadas por el Colegio de Contadores, Economistas y Administradores de Empresas.
El  equipo económico realizó una presentación sobre la perspectiva del Uruguay para el presente período de gobierno.
En la apertura, el Ministro Astori se refirió al presupuesto nacional y al contexto en el que el mismo se propone. Hizo mención a la agenda de derechos y de crecimiento inclusivo que ocupa las prioridades del gobierno, afirmó que “los equilibrios macroeconómicos son imprescindibles para el diseño de una estrategia presupuestal sustentable” e hizo referencia a la política fiscal como el ancla de la política económica.
Astori se refirió al contexto internacional actual desfavorable e indicó que dicha coyuntura acompañará todo el período de gobierno. Agregó que es imprescindible tomar en cuenta también la existencia de problemas internos de la economía uruguaya: el deterioro de las cuentas fiscales y la persistencia de presiones de la inflación subyacente. Afirmó, sin embargo que “Uruguay no está en crisis ni tampoco en recesión”.
Por su parte, Andrés Masoller describió los diversos componentes del presupuesto nacional y explicó que ya no habrá compromisos a largo plazo sino que en cada rendición de cuentas se realizará una revisión según la realidad y la coyuntura. A continuación, el funcionario explicó las tres áreas principales de inversión: educación, plan de cuidados e infraestructura
Finalmente, el Presidente del BCU, Mario Bergara reiteró la importancia de la consistencia de las políticas macroeconómicas para contribuir a un contexto de estabilidad en sus múltiples dimensiones: estabilidad de precios e inflación moderada, estabilidad financiera, la estabilidad como soporte de los procesos de productividad y competitividad y también la estabilidad en las cuentas públicas.
Bergara aseguró que el equipo económico “trabaja de memoria” en referencia a la sintonía de criterios, enfoque de prioridades y complementariedad de las medidas y políticas que se llevan adelante.
Sobre la perspectiva del contexto actual de la economía global y regional, a la que calificó como desafiante, dijo que ésta condiciona también la labor bancocentralista, la cual requiere de una sintonía fina que continúe atendiendo todos los objetivos que afectan la estabilidad. “Lo importante es recordar que se trata de una constelación de objetivos que deben abordarse de manera global. No debemos tener un enforque fundamentalista sobre uno de los objetivos en desmedro de los demás”.
El Presidente del BCU se dirigió a los asistentes en sentido de involucrarlos en su rol de asesores de empresas, asociaciones o consumidores, para la toma de decisiones y afirmó que las economía no depende exclusivamente de lo que ocurre en el Ministerio de Economía o en el Banco Central, sino que es la “suma de miles de decisiones de la sociedad, sobre formación de precios, inversiones o generación de empleo”  De esta manera, Bergara se refirió al componente de las expectativas económicas,  explicando que una proyección de estabilidad genera decisiones acordes y que “si en cambio se enuncian grandes volatilidades e incertidumbres, la reacciones son distintas y corremos el riesgo del fenómeno de la profesía autocumplida”. Dijo que su visión era más pragmática y se mostró confiado en que la construcción de una plataforma de estabilidad durante los últimos años, le permite al Uruguay enfrentar esta actual coyuntura desafiante y resolver sus problemas de manera razonable. Agregó que el crecimiento de la economía no será igual a los últimos años, “por tanto se requiere mayor cautela”, pero enfatizó que el crecimiento continúa.
Afirmó que los nuevos parámetros internacionales eran  previsibles, “no era normal un dólar devaluado y tasa de interés en cero”. Agregó que “el régimen de flexibilidad cambiaria que tenemos debe darnos la serenidad necesaria”. Según sus expresiones, esta flexibilidad cambiaria permite que el tipo de cambio real esté 25% arriba que hace 2 años sin que se produjeran impactos drásticos. Señaló que “todos hemos hecho los deberes “ refiriéndose a la desdolarización de la deuda del estado y también de las familias. “Vamos hacia una normalización de las situación internacional,  proceso que Uruguay acompañará como país pequeño que es y resulta muy saludable que este proceso sea gradual”
Por otra parte, hizo mención a aspectos de la política microeconómica en referencia a la necesidad del impulso del ahorro doméstico. Expresó que existen aspectos culturales y educativos a trabajar en este tema, pero que principalmente se requieren
instrumentos financieros con los incentivos adecuados para el inversor minorista. Recordó los esfuerzos que realizó el BCU sobre este tema en los últimos tiempos y reiteró el compromiso de continuar trabajando.
El último aspecto que trató Bergara fue el combate al lavado de activos y las nuevas exigencias internacionales. Destacó los avances de Uruguay y su reflejo en las evaluaciones internacionales de Gafi que posicionan al país en los primeros lugares de la región e incluso mejor que la mayoría de los países del G20. “Pero el mundo está cambiando”, afirmó el Presidente del BCU, “y las exigencias aumentan”. Antes de finalizar sus palabras, se dirigió explícitamente a los profesionales presentes en el auditorio y mencionó el rol activo que tendrán contadores, escribanos y otros asesores de empresas a partir de las nuevas exigencias internacionales. A modo de ejemplo, mencionó la evasión fiscal como antecedente de lavado y la obligatoriedad del reporte de operaciones sospechosas por parte de profesionales no financieros.