26 de octubre de 2016

Bergara: “El Banco Central no evalúa profesionales sino las transacciones que reporten”

El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Mario Bergara, expresó hoy que el foco de cumplimiento de las nuevas obligaciones para el combate al lavado de activos y financiamiento del terrorismo está en las transacciones y no en los profesionales que presenten los Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS).
 
Este comentario fue realizado durante una exposición ante abogados y escribanos que asistieron a la Semana Académica del Instituto de Derecho Comercial de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.
 
La conferencia se denominó “Sobre la transparencia societaria, bancaria y fiscal” y repasó las nuevas exigencias normativas globales y los cambios que se procesan en Uruguay.
 
En ese sentido, el presidente del Banco Central dejó en claro que el establecimiento de los límites a las obligaciones para los profesionales es cometido de la discusión legislativa.
 
Precisamente, a su juicio, los nuevos proyectos normativos tendrán el objetivo de trazar la línea entre el deber de reserva del profesional (bajo ciertas circunstancias) y la obligación de reportar operaciones sospechosas.
 
Cabe destacar que el BCU ya ha realizado instancias de capacitación con escribanos y otros sujetos obligados a presentar este tipo de reportes.
 
“Queremos que los profesionales internalicen esta problemática y reporten con más fluidez”, subrayó Bergara.
 
Al mismo tiempo contextualizó que estos cambios ocurren ante la necesidad de adecuación normativa para la prevención del lavado de activos y la nueva fiscalidad internacional, que tendrán como consecuencia un camino hacia una escasa o nula opacidad en este terreno.
 
El presidente del BCU recordó que Uruguay se someterá a la evaluación del Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica (GAFILAT) en 2019 y se sumará al compromiso de intercambio automático multilateral de información tributaria de OCDE en 2017 y 2018.
 
Una posible consecuencia de este proceso será la erosión al régimen de secreto bancario.
 
La propuesta legislativa de considerar al delito fiscal como precedente del lavado, el registro de beneficiarios finales de sociedades y fideicomisos nacionales son ejemplos de esta adecuación normativa que implica caminar hacia la eliminación de la innominatividad de las acciones (acciones al portador), resumió Bergara.