15 de junio de 2016

El presidente del BCU expuso sobre la coyuntura económica ante empresarios en Rivera

El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Mario Bergara, expuso sobre asuntos de coyuntura económica ante empresarios y comerciantes del norte del país, invitado por la Asociación de Comerciantes e Industriales de Rivera (ACIR).
 
La conferencia denominada “Ni sobrerreacción, ni parálisis: mantener el rumbo”, desarrollada en la sede de ACIR, contó con una destacada presencia de sus asociados, quienes conocieron en detalle la visión del BCU con relación a la coyuntura económica del país, la región y el mundo.
 
El presidente del BCU explicó que la situación económica global presenta desafíos como desaceleración, fortalecimiento del dólar y una caída de los precios internacionales, todos ellos “fenómenos previsibles del ciclo económico”. En ese sentido, señaló que Uruguay no está ajeno a esta situación.
 
“La volatilidad y la incertidumbre es la característica actual de los mercados”, subrayó.
 
Con relación a la reducción del precio de los commodities, sostuvo que la caída para Uruguay no es significativa debido a los rubros que exporta. “En algunos casos lo que se deja de exportar a ciertos destinos, es reorientable a otros”, dijo al referirse a los 140 destinos en los que el país vende sus productos.
 
Según Bergara, en el entorno regional tanto Brasil como Argentina presentan una combinación poco favorable en cuanto a sus principales variables macroeconómicas tales como la inflación, el déficit fiscal y el crecimiento. En ese sentido, destacó la construcción de una plataforma ya probada por parte de Uruguay, que “sigue siendo útil para navegar estos tiempos”.
 
Bergara se refirió a una “depreciación cambiara” tan importante como la de períodos anteriores, pero con otros efectos. Subrayó la sólida posición financiera del país y del sistema bancario, además del primer lugar que ocupó Uruguay al cabo de 2015 en el reconocido índice Latinobarómetro en lo que refiere a satisfacción ciudadana con la economía.
 
Con relación a la inflación, volvió a ratificar que “es un objetivo prioritario de la política económica”. Al respecto, sostuvo que “la política económica del BCU está siendo muy contractiva, como no puede ser de otra manera”.
 
El presidente del BCU insistió una vez más con el enfoque de política económica que permite mantener el rumbo: flexibilidad cambiaria que “suavice la volatilidad”, adecuación de los ingresos al proceso de desaceleración económica, manejo de deuda que mitigue riesgos de financiamiento y el mantenimiento del grado de inversión como activo relevante.
 
Sobre éste último punto, señaló la sólida calificación crediticia que ostenta Uruguay y que ratifica las fortalezas de la economía.