Mario Bergara: “La historia del BCU es la historia de los aprendizajes”

El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Mario Bergara, encabezó en el día de ayer el ciclo Línea de Encuentro organizado por Somos Uruguay en el Hotel Sheraton Montevideo.
 
En la instancia denominada “50 años construyendo el Banco Central del Uruguay”, Bergara estuvo acompañado por el primer presidente del BCU, Enrique V. Iglesias; y el también expresidente, Ricardo Pascale.
 
Iglesias recordó el contexto que precipitó el nacimiento del BCU, a partir de un plan presentado en el marco de la Alianza para el Desarrollo que incluía un capítulo dedicado a su creación.
 
Para Iglesias “ha habido siempre respeto de todos los gobiernos a las políticas del BCU”.
 
Al respecto, destacó que “nuestro país puede dar cuenta de grandes consensos para dar respuesta a los problemas”.
 
A su turno, Ricardo Pascale, presidente del BCU entre 1985 y 1990, hizo un repaso del estado de situación a la salida de la dictadura.
 
“La confianza pública estaba completamente destruida” y al mismo tiempo “había una gran esperanza en la gente”, dijo.
 
Dando cuenta de la delicada situación del país, sostuvo que “el balance nacional había que reescribirlo, esa era la realidad”.
 
Para Pascale en ese momento el primer objetivo “fue la restauración de la confianza”.
 
“Nunca di un paso de todos los que daba, sin dialogar con todos los líderes políticos de la época”, contó Pascale, quien coincidió con Iglesias en relación a que en ese difícil contexto se “alcanzaron importantes niveles de consensos”.
 
Por último, el actual presidente de la institución, Mario Bergara, expresó que “la historia del BCU es la historia de los aprendizajes”.
 
“Aprovechamos los aprendizajes acumulados”, dijo Bergara, quien se refirió a la crisis del 2002 y las lecciones aprendidas a partir de lo sucedido.

Bergara separó las lecciones en tres bloques: política monetaria, estabilidad financiera y gestión.
 
En materia de política monetaria, explicó que las experiencias anteriores permitieron concluir que lo más indicado es un “dólar flotante” que acompañe las tendencias globales, y no “un tipo de cambio fijo, para así no estar sujetos a los shocks externos”.
 
En lo que refiere a estabilidad financiera, sostuvo que “la regulación y supervisión deben adaptarse a las mejores prácticas internacionales y deben aplicarse a todos los Bancos cualquiera sea su naturaleza”.
 
También destacó la necesidad de “regular todos los mercados financieros bajo una lógica de coordinación con todos los agentes”, para una mejor evaluación de los riesgos sistémicos.
 
Bergara enfatizó que el Banco Central no solo hace políticas, también es “un organismo que debe ser gestionado con lógica de planificación estratégica”.
 
A su vez, el presidente del BCU consideró clave el vínculo entre el banco y la sociedad, lo que definió como “parte de un proceso de maduración lógica de la institución”.
 
Como ejemplo de ello, se refirió a la importancia del ya reconocido BCUEduca, un programa de educación económica y financiera que hace foco en los niños y adolescentes de todo el país y que constituye “una línea de trabajo por la que se seguirá trabajando”.