18 de diciembre

El presidente del BCU afirmó que “la flexibilidad cambiaria es un prerrequisito para la estabilidad”

Con el debate sobre perspectivas y desafíos para la estabilidad financiera culminó este viernes el foro organizado por el Research Institute for Development, Growth and Economics (RIDGE), que durante toda la semana tuvo lugar en el Banco Central del Uruguay (BCU).
 
La instancia denominada “Financial stability outlook and challenges” contó con la participación del presidente del BCU, Mario Bergara; el economista en jefe para la región del Banco Mundial, Augusto de la Torre; y el académico de la Universitat Pompeu Fabra, Xavier Freixas.
 
El economista Augusto de la Torre introdujo en el debate la interrogante acerca de cómo el sistema inmunológico financiero de América Latina enfrentará el contexto de desaceleración de la economía.
 
De acuerdo con el especialista, la desaceleración de la economía regional en su conjunto continúa. Para De La Torre el “sistema inmunológico financiero” de los países con flexibilidad cambiaria, como es el caso de Uruguay, está mejor preparado ante el escenario actual.
 
Por su parte, el presidente del BCU, Mario Bergara, explicó que las características de volatilidad e incertidumbre de este mundo interconectado resultan determinantes para economías abiertas y pequeñas. Afirmó la necesidad de cumplir con los objetivos “aun en aguas turbulentas”.
 
Bergara dejó en claro que el enfoque de políticas macro debe considerar los riesgos de las decisiones que se toman, para procurar de esa manera la mayor estabilidad y, en ese sentido, subrayó que “la flexibilidad cambiaria es un prerrequisito”.
 
A su vez, dio cuenta de la necesidad de trabajar activamente para suavizar algunos impulsos del mercado relacionados con la volatilidad internacional, así como mantener la política monetaria contractiva y rentabilizar el ingreso de capitales. Estas acciones han sido necesarias para afrontar la coyuntura actual, según el economista Bergara.