18 de marzo de 2019

Resolución sobre revocación de autorización a Cambio Europa

​​​​​​Resolución de retiro de autorización para funcionar como casa de cambio de Cambio Europa SA.


21 de febrero de 2020
El BCU presentó moneda conmemorativa de la murga
​​El Banco Central del Uruguay presentó la moneda que conmemora cien años del surgimiento del fenómeno cultural popular “La Murga”.  La presentación tuvo lugar ayer en la Sala Enrique V. Iglesias y estuvo a cargo del presidente del BCU, Alberto Graña; y Elizabeth (Milita) Alfaro, docente e investigadora de la temática del carnaval. Contó además con la presencia de Miriam Bertolini, representante de SUCAU (Sindicato Único de Carnavaleras y Carnavaleros del Uruguay) y Carlos Nipoli, representante de DAECPU (Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos Populares del Uruguay).  En su alocución Graña resaltó la “feliz coincidencia de lanzar esta moneda en pleno carnaval”.  Por su parte, Milita Alfaro, celebró “el énfasis con el que el BCU acrecienta nuestro acervo cultural”. Explicó también en su disertación el papel que cumple el carnaval en la transmutación de las ideas teóricas que conforman una nación, “teatralizando” la misma.  Para este acto y en conjunto con el Museo del Carnaval, se montó una pequeña muestra que contó con vestuarios y gorros de murga, la moneda y sus galvanos.  La murga “La del Collazo” fue la encargada de brindar un espectáculo artístico que se basó en un recorrido por los temas más populares en las distintas épocas de la murga.  La moneda se realiza en plata 900 y tiene un valor de $ 1.000. Se encuentra a la venta en el horario de 12 a 16 horas en el Sector Numismático del BCU (Diagonal Fabini 777, planta baja). Mediante el correo electrónico museo@bcu.gub.uy se brindará información para poder recibirlas a través del Correo Uruguayo. ​Para ver el video haga click aquí​
26 de diciembre de 2019
Comunicado del Comité de Política Monetaria
​​​​​​​​​​​​​​El entorno económico internacional se mantiene caracterizado por un elevado grado de incertidumbre política y económica. Existen perspectivas más favorables desde el punto de vista financiero, luego del acuerdo de primera fase entre China y EE.UU., y por el mantenimiento de la política monetaria laxa por parte de los principales bancos centrales. Sin perjuicio de lo anterior, las proyecciones de actividad mundial se corrigieron levemente a la baja.   En Argentina se han implementado medidas de control de cambios y reprogramación de obligaciones de corto plazo, mientras que en el caso de Brasil, se verificó un mayor impulso a la agenda de reformas lo que podría implicar una mejora en las perspectivas de crecimiento económico.   En este contexto, el nivel de actividad de la economía uruguaya mostró signos de recuperación en el tercer trimestre, más allá de las expectativas de crecimiento para el próximo año basadas en los proyectos de Participación Público Privada y otros emprendimientos de gran porte como por ejemplo la planta procesadora de celulosa.   Se ha mantenido una depreciación de nuestra moneda superior a la registrada para la mayoría de las monedas de economías emergentes y otras monedas relevantes de economías desarrolladas. Durante el cuarto trimestre se observaron instancias de alta volatilidad en el mercado de cambios derivadas del entorno global y particularmente regional, con fuertes presiones compradoras de divisas, ante lo cual el Banco Central intervino a efectos de evitar volatilidades excesivas en dicho mercado.   Asimismo la prima por riesgo país de Uruguay registra niveles bajos y estables y las reservas internacionales brutas y netas se encuentran en niveles que dotan a Uruguay de una situación de liquidez internacional confortable. Todos estos elementos, junto a las fortalezas del sistema financiero han conformado una plataforma sólida desde la cual la economía uruguaya ha enfrentado la creciente incertidumbre y desaceleración económica global y el entorno regional.   La inflación alcanzó 8,40% en el año móvil cerrado a noviembre, donde se continúa notando un fuerte un impulso por parte de los bienes transables internacionalmente, principalmente asociado al aumento del precio de la carne, compensado parcialmente por un descenso en los bienes no transables.   En este marco se verificó una variación interanual del agregado monetario M1' de 7,6% al 19 de diciembre, guarismo que se encuentra dentro de la referencia indicativa definida en el último Comité de Política Monetaria (COPOM).  En función de la evolución de la actividad económica, de la inflación y de las expectativas de inflación y de acuerdo a la coyuntura y perspectivas macroeconómicas, el COPOM estimó necesario mantener una política monetaria moderadamente contractiva, consistente con la actual fase del ciclo económico. De esta forma se incidirá sobre los canales de transmisión relevantes para la evolución futura de la inflación, en especial consolidando el acercamiento de las expectativas de inflación al rango meta. Tomando en consideración estos factores y la evolución esperada de la demanda de dinero, el Banco Central del Uruguay decidió fijar como referencia indicativa de crecimiento interanual de M1' para el primer trimestre de 2020 un rango entre 6% y 8%. Esta pauta es consistente con la convergencia de la inflación al rango meta de 3%-7% para los próximos 24 meses y la evolución de la actividad en línea con el producto potencial en el horizonte de política monetaria.   La situación global y doméstica continuará siendo monitoreada hasta el próximo COPOM, el que tendrá lugar en abril de 2020. Durante este período el Banco Central utilizará todos sus instrumentos disponibles a efectos de contribuir a mantener la inflación y las expectativas de inflación dentro del rango meta y mitigar el traspaso de la incertidumbre internacional y regional al mercado doméstico.
19 de diciembre de 2019
El presidente del BCU expuso sobre coyuntura en foro económico de ACDE
​​​​​​El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), Alberto Graña, expuso este jueves 19 de diciembre en el Foro Económico de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE).La conferencia repasó varios aspectos relacionados con el Banco Central, en particular a partir del entorno internacional desafiante que se ha manifestado en los últimos años. Desde ese punto de partida, Graña se refirió a la política monetario-cambiaria, la dinámica inflacionaria, la estabilidad financiera y los desafíos pendientes.Las reflexiones del presidente comenzaron a partir del contexto global donde sostuvo que la guerra comercial entre China y EEUU ha provocado una disminución persistente de las expectativas de crecimiento mundial, a la vez que los continuos anuncios sobre la guerra comercial también determinaron una alta volatilidad global, tanto del dólar como de los mercados financieros.Asimismo, el entorno regional está marcado por una elevada incertidumbre con múltiples riesgos en Argentina, donde se observó un deterioro muy importante en las condiciones económicas y financieras, así como en Brasil, que ha tenido altibajos junto a bajas tasas de crecimiento y recientes episodios de volatilidad que forzaron al Banco Central de Brasil a intervenir en el mercado de cambios. A esto se añade la situación de Chile, donde luego de la inestabilidad social, el Banco Central de Chile también tuvo que intervenir ante fuertes presiones sobre el tipo de cambio.En este escenario global y regional desafiante, el presidente del Banco Central resaltó que la percepción de los mercados sobre Uruguay es positiva, lo que se refleja en una prima por riesgo soberano estable en línea con otros países con grado inversor en América Latina.El contexto internacional y regional tuvo impactos importantes en el mercado de cambios, en particular, por el rápido cambio de moneda en los portafolios administrados por los fondos de pensión. En ese sentido, la magnitud de los fondos involucrados motivó la intervención del BCU a efectos de evitar movimientos bruscos en el tipo de cambio, recordó el economista Alberto Graña.“Las intervenciones permitieron procesar un ajuste del tipo de cambio sin eventos de alta volatilidad, en particular en comparación con los principales países de la región así como con países competidores de nuestros productos y mercados”, sostuvo en su presentación.Esto fue posible debido a que la acumulación de reservas en el periodo 2009-2014 y en 2017 fruto de las compras de divisas en el mercado de cambios permitió un manejo anticíclico de la hoja de balance del BCU, dijo.Graña recordó que las intervenciones en el mercado de cambio generan impactos en espejo en el stock de Letras de Regulación Monetaria (LRM) y en el déficit del Banco Central. En este aspecto resaltó que el actual ciclo de ventas contribuye a reducir el déficit parafiscal.“En este contexto, aún no se observa un traspaso relevante de tipo de cambio a precios, ni efectos de segunda vuelta sobre el resto de los precios”, dijo Graña. Añadió que la política monetaria ha mantenido un carácter moderadamente contractivo, consistente con la actual fase del ciclo económico lo que también se ha reflejado en la evolución reciente de las tasas de las Letras.Entre los desafíos a futuro, destacó como relevante continuar el proceso de desdolarización como política de largo plazo; proseguir los avances en el desarrollo de los mercados domésticos en moneda local; la construcción del mercado de futuros del tipo de cambio; el desarrollo del proyecto de e-Peso y el monitoreo del desarrollo de las finTech; así como aportar la discusión de aspectos financieros a la reforma del sistema de pensiones.Ver la presentación​