13 de agosto de 2020

Presidente del BCU en Academia Nacional de Economía: “Es importante que hagamos converger las expectativas al rango de inflación”

​​​​​​El presidente del Banco Central del Uruguay (BCU), el economista Diego Labat, sostuvo que la política monetaria mantendrá el talante expansivo que requiere el actual contexto de emergencia sanitaria más allá que el BCU haya iniciado un camino de transición hacia la utilización del instrumento de tasa de interés anunciado por el último Comité de Política Monetaria. Esto, porque agregó que en la actual coyuntura de la emergencia sanitaria, el mantenimiento de la fase expansiva de la política monetaria permite evitar restricciones de dinero.

“La transición hacia un régimen de tasa de interés requiere un proceso de implementación operativo intermedio”, señaló el presidente de la autoridad monetaria durante una videoconferencia realizada el 13 de agosto, invitado por la Academia Nacional de Economía de Uruguay.

En su presentación titulada “Estrategia de la Política Monetaria del Banco Central del Uruguay​”, que fue seguida de manera virtual por analistas, académicos, exministros de gobierno que forman parte de la Academia Nacional de Economía, además de representantes de los medios de comunicación, Labat explicó que “la utilización de tasa representa una mejor señal hacia el mercado para una mejor lectura por parte de los agentes”.

La exposición del presidente del BCU exhibió, además, la agenda del Banco Central para los próximos años donde, según relató, el foco debe estar en el anclaje de las expectativas de inflación al rango meta. “Mientras esto no suceda tenemos que ser críticos”, sostuvo. Y recordó que “el objetivo de inflación de estos años era muy alto; no salimos bien parados, estamos en el 13% superior de las inflaciones más altas a nivel mundial” lo que representa “un pobre récord”.

Para revertir esta situación, el economista Labat sostuvo que es clave que cada política esté ligada a un objetivo de política, que al mismo tiempo sean consistentes entre sí, con la adecuada coordinación para consolidar un camino de credibilidad. En la ausencia de mayor independencia del Banco Central es necesaria la coordinación macroeconómica de políticas consistentes entre sí y en las que cada institución cumpla estrictamente el mandato que le compete, siendo esta coordinación el principal elemento para la construcción de credibilidad. Y adelantó, que en septiembre se reunirá el Comité de Coordinación Macroeconómica donde se explicará cada uno de los cometidos de cada una de las políticas respetando las independencias de cada institución.

“Una vez que los distintos agentes empiezan a ver la consistencia de la política fiscal y de ingresos, surgirá la credibilidad en la política monetaria y los anuncios del Banco Central”, subrayó.

La presentación que realizó el presidente del Banco Central repasó al inicio el diagnóstico y la agenda previa a la pandemia por coronavirus Covid-19; la actuación del BCU durante la emergencia sanitaria; los desafíos emergentes; las medidas adoptadas; sus resultados y los planes a futuro.

En el momento actual, pautado por la emergencia sanitaria declarada el 13 de marzo de 2020 por el coronavirus Covid-19, Labat recordó que el sistema financiero estuvo llamado a ser parte de la solución, donde a su criterio la industria estuvo a la altura, el diálogo ha fluido y las soluciones se han buscado siempre.

“La política monetaria fue puesta en fase expansiva para contemplar la necesidad de tasas bajas, al tiempo que se anunció un mayor énfasis en el control de la inflación una vez superada la emergencia para controlar las expectativas de inflación”, repasó. Allí enumeró entre las medidas adoptadas la rebaja de encajes para facilitar el crédito; la extensión de plazos para el crédito, las facilidades en el cómputo de garantía y la facilitación de trámites, entre otras decisiones adoptadas por la institución.

En ese sentido, mostró gráficamente que el sistema financiero utilizó un tercio del dinero que el BCU puso a disposición a través de una rebaja del régimen de encajes. En la conferencia, Labat, que también se refirió al sistema financiero y la estabilidad financiera, mencionó que en su diagnóstico inicial vio que existía por un lado estabilidad financiera, pero al mismo tiempo observó que existían desafíos a desarrollar: “Teníamos un muy buen punto de partida del sistema financiero en materia de estabilidad, pero también asignaturas pendientes para que Uruguay dé un salto de calidad”.

En la agenda futura del Banco Central también aparece el fortalecimiento del régimen de operadores primarios, completar la agenda de transparencia de la política monetaria, un trabajo para concretar un camino hacia la desdolarización y, a más largo plazo, la presentación de una discusión sobre institucionalidad de la política monetaria.